Roque, es un hombre que ha dedicado más de 20 años a trabajar en función de la calidad de las producciones industriales, de lo que fuera primero, el Combinado de Cítricos hoy Empresa Agroindustrial Jesús Montane Oropesa, en la Isla de la Juventud. Y aunque dice la canción que 20 años no es nada, para este laborioso trabajador son dos décadas de aprendizaje y trasmisión de conocimientos a quienes lo han rodeado en su faena.

Roque Alberto Rey Molina, se graduó en la Universidad de la Habana como licenciado Química en el año 1977, desde entonces, trabajó en ese centro. También laboró en Suelo y Fertilizantes. Pero siempre vinculado al sistema agroindustrial en la parte de control de calidad, y análisis químicos.

Él vivió la era de esplendor del Combinado de Cítricos, cuando eran seis industrias dentro de esa. Se hacían las latas para luego echarles el jugo, las mermeladas, había un envasadero doble, que también estaba muy bueno, destacó Roque. Hasta que llegamos a la situación actual que no es buena como todo el país por problemas con el equipamiento obsoleto y poca producción que es lo más malo que puede tener una industria que está hecha para producir, para crear.

Es licenciado, especialista principal de la parte de calidad y tuvo la suerte de trabajar en un colectivo muy bueno y técnico. En el año 2016 se jubiló pero siempre retorna para aportar y formar a nuevos técnicos. Roque dijo que le gusta su profesión y cree en estos tiempos, que le duele ver las cosas perdiendo en valores, la chapucería, la indolencia. Por eso siempre que lo llaman va y ayuda, sobre todo cuando hay campaña de tomate y mango.

El experimentado químico pinero recuerda como participó junto con el colectivo de calidad, en la certificación de calidad de los jugos concentrados de cítricos, que eran, según los israelíes de los mejores del mundo. Y emocionado sentenció “Yo hice mi trabajo, que fue un pedacito, todos los pedacitos de cada uno. Yo tenía 24 años cuando entré y voy a cumplir 74, con 50 años de labor”.

