Foto: Cuba Noticias 360
Texto: Fede Gayardo
El Banco Nacional de Cuba (BNC) deberá pagar más de 21 millones de euros al fondo de inversión CRF luego de que el Tribunal Mercantil de Londres pusiera fin a un prolongado litigio relacionado con una deuda soberana cubana originada en préstamos concedidos durante la década de 1980. La decisión judicial también obliga a la entidad cubana a asumir las costas procesales.
El fallo, hecho público este lunes y adoptado por la corte británica el pasado viernes, cierra una de las disputas legales más relevantes sobre la deuda externa de Cuba en los últimos años. El caso se deriva de una reclamación presentada por CRF para exigir el cobro de obligaciones financieras valoradas en alrededor de 72 millones de euros.
En un comunicado difundido tras conocerse la resolución, el fondo de inversión precisó que la indemnización fijada por el tribunal asciende a 18.123.883 libras esterlinas, equivalentes a unos 21,2 millones de euros al tipo de cambio actual.
Según CRF, la sentencia reconoce su condición de acreedor legítimo del Banco Nacional de Cuba y, por tanto, su derecho a reclamar judicialmente esa deuda.
El fondo sostuvo además que, antes de acudir a los tribunales, intentó alcanzar un acuerdo con las autoridades cubanas para resolver de manera negociada el impago de la deuda comercial acumulada desde hace décadas.
De acuerdo con el comunicado, la firma realizó “repetidas ocasiones” para establecer “un diálogo constructivo con la República de Cuba y el Banco Nacional de Cuba para resolver la deuda comercial de Cuba, pendiente desde hace mucho tiempo”, mediante condiciones que calificó de “justas para los acreedores, comercialmente realistas para Cuba y capaces de facilitar el eventual retorno del país a los mercados financieros internacionales”.
CRF aseguró que durante ese proceso presentó varias propuestas de reestructuración de la deuda y promovió distintas vías de negociación con el objetivo de evitar el litigio.
Entre esas iniciativas figura una carta enviada el 22 de junio de 2026 al presidente Miguel Díaz-Canel. En esa comunicación, el fondo manifestó su disposición a mantener conversaciones confidenciales y planteó diversas alternativas para aliviar la carga financiera de Cuba.
Según explicó la entidad, las opciones incluían mecanismos vinculados al crecimiento económico, acuerdos de canje de deuda por participación en inversiones y otras fórmulas destinadas a preservar la liquidez del país a corto plazo.
No obstante, CRF afirmó que ni el Gobierno cubano ni el BNC respondieron a esa propuesta. Ante esa situación, el fondo señaló que decidió continuar la reclamación por la vía judicial para defender sus derechos como acreedor.
Aun así, insistió en que el proceso ante los tribunales ingleses nunca fue su primera opción y sostuvo que todavía considera posible alcanzar una solución negociada.
“Una actitud seria y constructiva por parte de Cuba y el BNC” sigue siendo, según el fondo, el requisito indispensable para abrir un nuevo proceso de diálogo que permita resolver el conflicto sin necesidad de nuevos procedimientos judiciales.
El litigio forma parte de los desafíos financieros que enfrenta Cuba para gestionar su deuda externa, un problema que durante años ha limitado el acceso del país a los mercados internacionales de crédito y ha complicado las posibilidades de captar nuevo financiamiento en medio de la prolongada crisis económica que atraviesa la isla.
La decisión del Tribunal Mercantil de Londres representa un nuevo revés para el BNC en un caso seguido de cerca por acreedores e inversores internacionales, debido a las implicaciones que podría tener para futuras reclamaciones relacionadas con la deuda soberana cubana.


