Honorato del Castillo y Cancio: maestro, medico, patriota
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Honorato del Castillo y Cancio: maestro, medico, patriota

Once heridas “de bala y bayoneta” tenían el cuerpo de Honorato del Castillo y Cancio cuando cayó combatiendo a fuerzas muy superiores que le emboscaron el 20 de julio de 1869, hace 157 años.

Fue un militar cubano, maestro, médico, político y patriota. Además General de División en la Guerra de los Diez años contra el colonialismo español.

Nació Honorato del Castillo en Sancti Spíritus, el 30 de noviembre de 1838.

A los siete años ingresó en el colegio de primeras letras de Miguel Cabrera y Toledo, y luego amplió sus estudios con el profesor José Benito Ortigueira, quien pronto descubre éste que Honorato daba muestras de una clara inteligencia y devoción por el estudio..

A los 17 años de edad deja los estudios para recuperar la salud un tanto quebrantada, dado que era un joven de débil constitución física.

Marcha al campo, a la finca donde trabajaba su hermano Antonio, alli se familiariza con los conocimientos agrícolas, se ejercita montando a caballo, adiestrándose en la vida dura y montañosa que le sería tan útil para su futuro de combatiente guerrillero.

En 1857 abandonó Sancti Spíritus y va a La Habana para ingresar en el famoso Colegio de El Salvador, dirigido por José de la Luz y Caballero, donde se graduó de profesor superior.

De regreso a Sancti Spíritus obtuvo un empleo como director de la escuela municipal, pero pronto regresó a la capital, llamado por su antiguo profesor Luz y Caballero para que impartiera clases en el colegio El Salvador.

El 17 de junio de 1868 solicita exámenes para obtener el grado de bachiller en medicina el que logra obteniendo calificación de sobresaliente.

Sus relaciones con elementos separatistas de la Habana y la simpatía por sus ideas lo convierten en enemigo del régimen, cuyas autoridades no tardan en considerarlo agente perturbador del orden colonial establecido.

En la universidad se vincula entre otros con Rafael Morales y González, conocido por “Moralitos “. Junto con éste y otros
estudiantes, integra la sociedad de “Vientre Libre” creada para combatir la oprobiosa institución de la esclavitud y promover su abolición.

Al enterarse del estallido de la Guerra Grande se trasladó a la provincia de Camagüey, donde participó en el alzamiento de Las Clavellinas el 4 de noviembre de 1868.

Formó parte del Gobierno que organizaron los camagüeyanos y tras promulgarse la Constitución de Guáimaro se le nombró brigadier general comisionado para organizar el Cuerpo que debía mandar en Las Villas.

Al finalizar la Asamblea de Guáimaro, renunció al cargo de Diputado y con grados de General de División marchó como primer jefe de distrito de Sancti Spíritus. Escogió el entonces vasto territorio de Morón para dirigir las operaciones.

El historiador y periodista Néstor Carbonell escribió con emoción… “[…] Cada vez que supo de una fuerza española, le salió al paso. A la salida de Morón, estuvo peleando contra el coronel Lamela cinco días sin parar. Nadie hubiera creído a aquel hombre de constitución débil, a aquel hombre que había pasado los mejores años de su vida aprendiendo y enseñando, arrancando a los libros sus secretos, capaz de hacer aquella vida, de vivir a caballo y casi desnudo, perseguido o persiguiendo, entre breñas y yerbazales […]”

Durante el poco tiempo que pudo permanecer al frente de las tropas de su región natal de Sancti Spíritus, estas alcanzaron notable organización y destreza combativa.

José Martí lo calificó de “austero e impetuoso, bello por dentro, corto de figura, de alma clara y sobria”-

Por su parte el Mayor General Ignacio Agramonte afirmó: “no lo hemos llorado bastante”.

Conquistó el éxito en los combates de Coloradas, Los Llanos, Judas Grande, Santa Gertrudis, y El Jobo, entre otros.

Con su muerte, los patriotas cubanos perdieron a uno de los jefes militares que mayor capacidad organizativa había demostrado en los inicios de la Guerra de los Diez Años.

Sus restos fueron enterrados a la orilla del río Naranjo por su hermano Doctor Antonio, su estado mayor y su escolta. Fueron exhumados en 1901 y trasladados a Morón donde descansan hasta el 6 de febrero de 1930 que fueron trasladados a su ciudad natal, Sancti Spiritus.

Un obelisco se levanta en su nombre en la comunidad Los Naranjos, del municipio Ciro Redondo, provincia Ciego de Ávila, lugar donde fue asesinado el General.

PERIODICO INVASOR

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