
Foto: Freddy Pérez Cabrera
La Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de México, suscribieron un Convenio General de Colaboración el cual permitirá desarrollar actividades educativas, de capacitación, investigación y generación de conocimiento.
De acuerdo a lo publicado por el periódico «La Jornada», el convenio no debe entenderse como la sola expresión de una voluntad institucional, sino como el punto de partida de una relación de trabajo que deberá traducirse en conocimiento compartido, formación, investigación, intercambio de experiencias y acciones concretas en favor de las garantías fundamentales y de la cultura de paz en ambos países, según lo expresado por la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra.
Luis Antonio Barranco Olivera, rector de la UCLV, de Villa Clara, agradeció en nombre de Cuba, el apoyo que México siempre le ha dado a la isla en la guerra multidimensional que sostiene desde hace más de 60 años contra un poder que pretende destruir a esta nación, únicamente por mantenerse fiel a un ideal distinto.
Expresó, asimismo, que dada la colaboración que también mantiene esa casa de estudios, con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), podría establecerse una triangulación entre ésta, su institución universitaria y la CNDH, a fin de establecer lazos de investigación y formación en cultura de la paz y derechos humanos, incluyendo a las ciencias, para tener un enfoque interdisciplinario con el cual abordar los problemas sociales.
Al referirse al tema, la presidenta de la CNDH, destacó que en un país como México, igual que pasa en Cuba, «no se puede hablar de derechos humanos desde la injusticia y la desigualdad, y mucho menos desde el sometimiento a ningún otro país, por poderoso que sea».
«La protección de los derechos humanos, no puede agotarse en la reacción frente a sus violaciones, cuando ya se han consumado. Atender a las víctimas, investigar los hechos y procurar la reparación, son responsabilidades irrenunciables, sin embargo, también debemos preguntarnos por las condiciones sociales, culturales, económicas e institucionales que permitieron que esas violaciones ocurrieran, para cambiarlas y evitar su persistencia y repetición», dijo Piedra Ibarra.
La directora de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de México, añadió que se debe actuar sobre los factores generadores la desigualdad, la exclusión, la discriminación y la violencia, y consideró que, si la protección de las garantías fundamentales no se acompaña de educación, formación de conciencia y participación colectiva, difícilmente se podrán transformar de manera duradera las realidades que producen las injusticias.
Al hablar ante el auditorio, Barranco Olivera destacó que su universidad comenzó con 615 alumnos en 1952 y actualmente cuenta con más de 50 carreras y especialidades, además de enfatizar en que es una de las que tiene mayor presencia en Cuba, país que democratizó la enseñanza y dio cabida a todas las personas sin discriminación de ningún tipo.
Abundó en que este enfoque incluyente, se realizó a partir de la reforma educativa emprendida por la Revolución a partir de 1962, que tuvo como uno de sus antecedentes, el discurso pronunciado por Ernesto Che Guevara cuando dicha institución universitaria le otorgó el título de Doctor Honoris Causa en Pedagogía, en diciembre de 1959.
Recordó que, en esa ocasión, Guevara dijo que las aulas debían abrirse a obreros, campesinos, negros y mulatos; al tiempo exhortó a maestros y estudiantes a vincular el conocimiento científico y técnico a las necesidades reales de la sociedad.
