«Yo soy el maestro»: el más reciente «invento» para resolver el déficit de docentes en Plaza de la Revolución

A pocos días del inicio del curso escolar 2026-2027, el municipio habanero de Plaza de la Revolución lanzó el movimiento «Yo soy el maestro», una convocatoria para reclutar a unas 50 personas que, sin abandonar sus ocupaciones habituales, cubran plazas docentes vacantes, según informó la agencia estatal ACN.
Representantes de varios organismos y organizaciones del territorio promueven la iniciativa, con énfasis en quienes poseen formación académica en pedagogía. El listado de candidatos debía quedar listo a principios de esta semana, justo cuando arranca el nuevo año lectivo el 1 de septiembre.
El nombre evoca la respuesta del brigadista alfabetizador Manuel Ascunce Domenech, un joven de 16 años oriundo de Sagua la Grande asesinado el 26 de noviembre de 1961 en el Escambray durante la Campaña de Alfabetización. Según la narrativa oficial, al preguntarle los bandidos quién era el maestro, el adolescente respondió: «Yo soy el maestro».
La iniciativa no es del todo nueva: en septiembre de 2022, ante el déficit de docentes en La Habana, las autoridades abanderaron el Destacamento Especial «Yo soy el Maestro», integrado como parte de las medidas extraordinarias para completar la cobertura educativa en la capital. La iniciativa retomaba una práctica con antecedentes históricos en el sistema cubano: recurrir a destacamentos, estudiantes y docentes movilizados de otros territorios para cubrir la falta de profesores.
El contexto es de crisis educativa sin precedentes en Cuba. A escala nacional, el déficit docente para el curso 2026-2027 es de miles de plazas sin cubrir. Camagüey arranca con casi 3,000 maestros faltantes para más de 95,000 estudiantes en 690 escuelas, mientras Holguín enfrenta más de 2,000 vacantes para atender a 131,000 educandos en 1,319 instituciones.
Las causas son estructurales: el éxodo migratorio ha vaciado las aulas de docentes calificados y los salarios del sector siguen siendo irrisorios. Aunque la Resolución 18/2026 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con efectos desde el 1 de julio, fijó salarios de escala de entre 6.130 y 7.735 pesos cubanos mensuales para los docentes, según su nivel de calificación, esas cantidades equivalen actualmente a menos de 12 dólares al cambio informal.
La ministra de Educación Naima Ariatne Trujillo Barreto reconoció que el curso arranca en «condiciones excepcionales» y admitió: «Estamos pidiendo la colaboración que no habíamos tenido que pedir nunca antes, ni siquiera en estos últimos años, que también han sido difíciles».
A la escasez de maestros se suma la crisis energética sin fondo. Cuba acumula varios colapsos totales del Sistema Eléctrico Nacional en lo que va de 2026, y el curso anterior tuvo que cerrarse anticipadamente, entre mediados y finales de junio, por falta de combustible.
En ese escenario, el Partido Comunista calificó el inicio del curso como «otro acto de heroísmo y de firme determinación de no claudicar», declaración que desató una avalancha de críticas. «Verdaderamente son héroes los que asistan a clases después de largas horas sin corriente y en medio de un calor horrendo. Sin desayunar muchos y sin merienda para llevar», respondió un cibernauta. Otro fue más directo: «Cuando no hay corriente: no va. Cuando no hay agua: no va. Cuando no tengo nada que darle para desayunar: no va».
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Educativa en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es el movimiento «Yo soy el maestro» en Cuba?
El movimiento «Yo soy el maestro» es una iniciativa del municipio Plaza de la Revolución en La Habana para reclutar a personas que cubran plazas docentes vacantes sin abandonar sus ocupaciones habituales. Esta medida busca paliar el déficit de maestros ante el inicio del curso escolar 2026-2027. La propuesta incluye a personas con formación en pedagogía y retoma prácticas anteriores empleadas en Cuba para enfrentar la falta de docentes.
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¿Cuál es la situación actual del déficit de maestros en Cuba?
El déficit de maestros en Cuba es crítico, con miles de plazas sin cubrir a nivel nacional. Provincias como Camagüey y Holguín enfrentan faltantes significativos, con casi 3,000 y más de 2,000 vacantes respectivamente. Esta situación se debe a factores estructurales como el éxodo migratorio de docentes y los salarios insuficientes, que apenas alcanzan los 12 dólares mensuales al cambio informal.
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¿Cómo afecta la crisis energética al sistema educativo cubano?
La crisis energética ha provocado apagones prolongados que afectan directamente el funcionamiento de las escuelas en Cuba. Estos apagones, que superan las 20 horas diarias en algunas zonas, han forzado incluso el cierre anticipado del curso escolar anterior. La falta de electricidad también impacta la producción de uniformes y dificulta el transporte escolar, complicando aún más la situación educativa.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la crisis educativa?
El gobierno cubano ha implementado medidas como el reclutamiento de maestros sin abandonar sus trabajos habituales y la contratación de jubilados para cubrir el déficit de docentes. Además, ha autorizado que un mismo profesor imparta clases en más de una institución y ha flexibilizado el uso de uniformes escolares para permitir que más estudiantes asistan a clases pese a la escasez de recursos.
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