¿Todos los trabajadores estatales son ahora «vulnerables»? Lo que revela la nueva escala salarial del régimen

Cuando Miguel Díaz-Canel defendió el reciente aumento de salarios y pensiones aseguró que la medida demostraba que las transformaciones económicas impulsadas por su Gobierno «protegen a las personas que están en situación más difícil» y a los sectores más vulnerables de la población.
Pero el contenido de la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 41, donde se publican las nuevas escalas salariales del sector presupuestado, dibuja un escenario más amplio.
La resolución aprobada por el ministerio de Trabajo y Seguridad Social no establece un incremento focalizado únicamente en los trabajadores de menores ingresos. Por el contrario, actualiza los salarios de los 32 grupos ocupacionales que integran la escala del sector presupuestado, desde el Grupo I, correspondiente al salario mínimo, hasta el Grupo XXXII, donde se ubican las remuneraciones más elevadas.
El salario mínimo mensual pasa de 2.100 a 3.210 pesos cubanos, un incremento cercano al 53 %. Sin embargo, ese mismo porcentaje se aplica prácticamente a toda la pirámide salarial.
Así, un trabajador del Grupo I recibirá 3.210 pesos; un cuadro del Grupo XXII pasará a ganar 8.880 pesos; mientras que los cargos incluidos en el Grupo XXXII alcanzarán los 14.535 pesos mensuales.
La medida también beneficia a técnicos, especialistas, administrativos, operarios, personal de servicios y ‘cuadros’, sin establecer diferencias en el porcentaje del incremento.
Una contradicción con el discurso oficial
La amplitud de la medida plantea una pregunta inevitable.
Si el aumento salarial fue presentado como una política destinada a proteger a quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, ¿por qué el beneficio alcanza igualmente a toda la estructura salarial del Estado, incluidos los cargos de dirección y las categorías con mayores ingresos dentro del sector presupuestado?
La Gaceta no hace distinciones en función del nivel de ingresos ni limita el incremento a los salarios más bajos. La actualización se extiende a todos los grupos previstos en la escala salarial.
Ello no significa que todos reciban el mismo aumento en términos absolutos. Quienes ocupan los grupos superiores obtienen incrementos mayores en pesos porque parten de salarios más elevados, aunque el porcentaje sea prácticamente idéntico para toda la escala.
Los ‘cuadros’ también figuran entre los beneficiarios
Uno de los aspectos que más llama la atención es la inclusión de los ‘cuadros‘, categoría ocupacional que la propia normativa ubica entre los grupos XVII y XXII.
Con la nueva escala, sus salarios pasan a oscilar entre 7.045 y 8.880 pesos mensuales, frente a los 4.610 y 5.810 pesos que percibían anteriormente.
La inclusión de los ‘cuadros’ dentro del incremento ha generado debate, especialmente porque se trata de la estructura de dirección encargada de conducir organismos, instituciones y empresas estatales y de aplicar las orientaciones del gobierno y del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Durante años, el propio Díaz-Canel ha reclamado públicamente a los cuadros mayor sensibilidad, menos burocracia, más ética y una gestión más eficiente, al tiempo que el gobierno ha reconocido problemas de corrupción, inmovilismo administrativo y deterioro del trabajo político en distintos niveles del Estado.
Una estructura cada vez más cuestionada
La decisión también llega en un momento de creciente desgaste de las estructuras políticas del régimen.
En los últimos años, dirigentes del PCC han reconocido dificultades para incorporar nuevos militantes, la existencia de cientos de centros de trabajo sin núcleos partidistas y el rechazo de numerosos jóvenes a integrarse en la Unión de Jóvenes Comunistas y posteriormente en el Partido.
Al mismo tiempo, buena parte del descontento ciudadano expresado en redes sociales y en medios independientes se dirige contra la burocracia estatal y las estructuras de dirección, percibidas por muchos cubanos como alejadas de los problemas cotidianos de la población y excesivamente centradas en el control político e ideológico.
Una pregunta que queda abierta
La Gaceta Oficial no deja dudas sobre el alcance del incremento: todos los trabajadores del sector presupuestado recibirán una actualización salarial.
La incógnita surge al comparar ese hecho con el discurso político utilizado para justificar la medida.
Si el aumento demuestra, como afirmó Díaz-Canel, la voluntad del régimen de proteger a quienes se encuentran en situación más difícil, el diseño de la nueva escala salarial deja una conclusión difícil de ignorar: la protección anunciada por el Gobierno alcanza también a toda la estructura laboral del Estado, incluidos sus ‘cuadros’, directivos y los grupos mejor remunerados del sector presupuestado.
En un país donde el salario mínimo continúa representando apenas unos pocos dólares al cambio informal y donde el costo de productos básicos supera ampliamente la capacidad adquisitiva de millones de familias, el debate ya no gira únicamente en torno al monto del aumento, sino sobre el criterio utilizado para definir quiénes son, realmente, los «más vulnerables».
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