Reabre sus puertas una joya de humanidad
Alina Perera Robbio
Presidencia Cuba
Este 22 de octubre se cumplieron 36 años de la inauguración, por Fidel, del Centro Nacional de Rehabilitación para personas ciegas y con baja visión. Ese fue también el momento para reabrir sus puertas, en una jornada que contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
BEJUCAL, Mayabeque.- Sobre el libro de visitas, este jueves en la mañana, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, escribió con motivo del 36 aniversario del Centro Nacional de Rehabilitación para personas ciegas y con baja visión, que reabría sus puertas:
“Este maravilloso centro nació de la idea emancipadora y humanista del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz. Ha sido sostenido por dos principios fundacionales que distinguen a nuestra Revolución, la voluntad política y la solidaridad”.
“Su reapertura hoy, en el año del Centenario del natalicio de Fidel, es un hecho de compromiso, de continuidad y de permanente defensa de la justicia social”.
“Al colectivo de trabajadores les deseamos éxitos en su labor y le pedimos que siempre honren el legado construido y consolidado de esta institución”.
“¡Socialismo o Muerte!”
“¡Patria o Muerte!”
“¡Venceremos!”

El 22 de octubre de 1990 —cuando las horas tan duras que vivían el mundo y Cuba podían sugerir que no era buen momento para inaugurar centros—, Fidel escribía en el libro de visitas de la misma entidad que este jueves visitó Díaz-Canel Bermúdez:
“Estoy realmente impresionado y feliz de conocer esta escuela. Pocas veces he visto una institución tan perfecta y humana como es esta. Sus alumnos y profesores, también los demás trabajadores, son personas maravillosas. Seguiremos atentamente su marcha y cooperaremos en lo que esté a nuestro alcance”.
Ahí está la coherencia, el hilo inalterable del humanismo. Este jueves, otros detalles llevaron a un viaje más atrás en la historia: sobre la mesa en la que se apoyó el Presidente Díaz-Canel para escribir había un pequeño busto de José Martí y también una figura a pequeña escala de la escultura del Che Guevara. Era como si los dos grandes humanistas estuviesen mirando atentos.
A 36 años de la fundación del Centro por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, este 22 de octubre el lugar reabrió sus puertas en una primera etapa, durante la cual se formarán instructores de rehabilitación que extenderán sus saberes a todas las comunidades del país.

No es fortuito que el 19 de julio de 1975 naciera en Cuba la Asociación Nacional del Ciego (ANCI) y que años después, en el municipio de Bejucal, que hoy pertenece a la provincia de Mayabeque, naciera el Centro Nacional de Rehabilitación para personas ciegas y con baja visión. Los dos sucesos están emparentados por el afán de inclusión, el mismo que ha hecho posible la reapertura de la institución este 22 de octubre.
“Hoy es un día especial para la gran familia de personas con discapacidad”, dijo el Presidente de la ANCI, Jorge Luis Cala Ledesma, en una jornada que también contó con la presencia del viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz; del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos; de otros dirigentes del Partido Comunista, del Estado y del Gobierno, y de representantes de las asociaciones de personas con discapacidad en el país.
Jorge Luis Cala expresó que el Centro ha nacido “con la gran y noble misión de desarrollar el proceso de rehabilitación integral”, para dotar a las personas con discapacidad visual de las herramientas que les permitan lograr su más plena inclusión social.
El dirigente comentó que el Centro reabre las puertas “después de un proceso inversionista de construcción, que no implicó en absoluto que el centro quedara inactivo: nos dimos a la tarea —estrategia que nos dio muchísimos resultados— de extender los servicios de rehabilitación a cada una de nuestras comunidades. Fue gracias también al empeño y a la participación de los profesores, de todo el personal del Centro y de esos instructores de rehabilitación que se fueron formando”.

“Hoy —añadió— nos damos a la tarea de continuar esa formación. Nosotros le llamamos Curso de Formación de Formadores, porque van a replicar en nuestras comunidades esos conocimientos, para dotar a las personas con discapacidad visual de las herramientas necesarias para lograr una inclusión efectiva”.
Jorge Luis Cala anunció: “Asumimos también una nueva tarea, que es trabajar en la rehabilitación de las personas con sordoceguera. Para ello ha sido necesario implementar la Guía de Rehabilitación de Personas con Sordoceguera y sus Familias, un documento que parte de una investigación científica en la que, dijo, contribuyeron muchas personas”.
La otra buena noticia dada por el Presidente de la ANCI es que han sido actualizados “los planes de estudio que utilizaremos en este Centro de Rehabilitación, que se irán perfeccionando en la práctica”. El dirigente se refirió a “un documento metodológico que va a surtir mucho efecto —estamos convencidos—”, porque está atemperado “al contexto cubano actual, y también a los programas de rehabilitación que hoy existen en el mundo, incluyendo el Manual de Rehabilitación de la Unión Latinoamericana de Ciegos”.

En este contexto —reflexionó—, “abrimos nuestro Centro Nacional de Rehabilitación. Ciertamente es un momento excepcional para el mundo, con una convulsa situación internacional. Sin embargo, a pesar del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba y de las órdenes ejecutivas del presidente estadounidense —que intenta doblegar a este pueblo—, a pesar del cerco energético del que somos víctimas, no nos vamos a rendir”.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, también intervino en la reapertura del Centro Nacional de Rehabilitación: “Hablar de la educación en Cuba, afirmó, es hablar de una de las conquistas más profundas de la Revolución; y hablar de Educación Especial es hablar de la expresión más humana de ese proyecto”.
El titular destacó “la certeza de que ningún niño, ninguna niña, ningún joven queda fuera del aula, del aprendizaje y la vida social”. La Educación Especial en Cuba —enfatizó Otamendiz— no es un apéndice del sistema educacional: es parte consustancial de él, con maestros formados para atender la diversidad y escuelas que son hogares.

“Hoy reinauguramos este centro, y al hacerlo ratificamos lo afirmado por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez en la clausura del Noveno Congreso de la ANCI: la inclusión es un principio en la Revolución cubana”.
El ministro denunció el bloqueo imperial como “nuestro principal obstáculo”. Recalcó que el cerco no es una abstracción, porque “se traduce en la falta de medios técnicos para las personas con discapacidad visual —como máquinas para la escritura braille, cuyo acceso está limitado por esa política inhumana—. También faltan medicamentos específicos para afecciones auditivas, piezas para implantes auditivos, sillas de ruedas y otros insumos para personas en situación de discapacidad”.
“Esas carencias no son casuales, son el resultado de una guerra económica que vulnera los derechos del pueblo cubano, y de manera particular de las personas en situación de discapacidad”.
Otamendiz cerró sus palabras recordando que la Revolución no olvida a sus hijos y que no cejará en su empeño de que nadie quede atrás.

