Casi 3,5 millones de personas se enfrentan a altos niveles de hambre en las zonas afectadas por la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), alertó este viernes el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
«En las zonas afectadas por el ébola casi 3,5 millones de personas se enfrentan a una situación de hambre de crisis o peor (Fase 3 o superior de un total de 5 fases de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria)», dijo el PMA en un comunicado.
«Entre los directamente afectados por el brote, el 97 % aún necesita asistencia alimentaria», añadió.
La agencia afirmó que el ébola perturba los mercados, los medios de subsistencia y la movilidad en un contexto de conflicto y desplazamiento en el este congoleño, lo que dificulta la obtención de alimentos.
Así, alertó, «el conflicto y el desplazamiento han dejado a las familias con poca capacidad para absorber este impacto adicional» causado por la enfermedad.
Además, la respuesta al brote se ve afectada por la inseguridad, el mal estado de las carreteras y la «limitada capacidad local», lo que dificulta el acceso a las ayudas y la realización de las entregas de suministros.
Ante esta situación, el PMA destacó que necesita una financiación de 214 millones de dólares en los próximos seis meses para apoyar a las personas «más vulnerables» en el conflictivo este congoleño.
«La asistencia confiable y la participación comunitaria constante generan confianza en medio de la desinformación, la inseguridad y la desconfianza. La falta de financiación amenaza estos esfuerzos», declaró la organización.
Esta ayuda cubre comidas calientes y raciones secas, servicios esenciales de logística y telecomunicaciones y la construcción de centros de tratamiento contra el ébola.
«Las familias no deberían tener que elegir entre seguir las recomendaciones sanitarias y conseguir alimentos», concluyó el PMA.
El segundo brote más mortífero de la historia
La RDC atraviesa su decimoséptimo brote de ébola, declarado el 15 de mayo y que afecta ya a ocho provincias.
Además, ya es el segundo más mortífero de la historia a nivel global, con 9.704 contagios y 4.687 muertes registrados hasta ahora en la RDC, según el último balance de las autoridades congoleñas con datos recopilados hasta el 20 de octubre.
El brote afecta principalmente a las provincias orientales de Ituri (epicentro) y Kivu del Norte, ambas sumidas en un largo conflicto entre el Ejército y grupos rebeldes.
También se propagó a la vecina Uganda, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizar veinte contagios confirmados, incluidos quince importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.
Junto con Uganda y la RDC, se han detectado casos vinculados a esta epidemia en Kenia (nueve, incluido un fallecido), Nigeria (uno), Países Bajos (uno) y Francia (uno).
La cepa de Bundibugyo, causante de la actual epidemia, carece de tratamientos médicos específicos, aunque la OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, pero su desarrollo podría llevar varios meses.
