La industria farmacéutica cubana sufre los efectos del genocida bloqueo del gobierno de los Estados Unidos, cuyo cerco impide la adquisición de la materia prima necesaria para elaborar medicamentos requeridos por la población y los hospitales.
En Pinar del Río esas limitaciones están al alcance de la vista, cuando alguien se fija en los anaqueles de esos establecimientos, muchos están carentes de productos tan simples como jarabes y pomadas para la piel.
Paralelo a la red de farmacias del MINSAP, son las personas naturales dedicadas a vender medicamentos en sus viviendas quienes suplen esas carencias, medicamentos en ocasiones indispensables para enfermos cuyas dosis tienen un régimen de suministro indicado durante varias veces al día.
Otro elemento derivado del genocida bloqueo del gobierno de los Estados Unidos, está asociado a los elevados precios que esos vendedores le signan a medicinas esenciales, como las pildoras destinadas al control de la presión arterial.

