Fotos: Periódico Guerrillero
Pinar del Río, provincia que este año será sede de las celebraciones por el 26 de Julio, mantiene resultados sobresalientes en el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI). En 2025, Vueltabajo alcanzó la tasa de mortalidad infantil más baja del país y fue reconocida con la condecoración Jesús Menéndez por su integralidad en la atención a madres y niños.
La doctora María Teresa Machín López-Portilla, jefa del PAMI en el territorio, reconoció que los profesionales han sabido crecerse ante el recrudecimiento del bloqueo y las carencias actuales. A pesar del déficit de combustible y la crisis energética, las estrategias trazadas junto al Ministerio y la Dirección General de Salud permiten sostener los indicadores positivos.

La intersectorialidad ha sido clave: los 11 municipios cuentan con hogares maternos que, gracias al apoyo del Partido, el Gobierno, cooperativas y entidades estatales, reciben insumos y alimentación. Además, ante el déficit energético, se instalaron paneles fotovoltaicos en todos esos centros para garantizar iluminación, refrigeración de alimentos y funcionamiento de equipos médicos básicos, con prioridad a las embarazadas de alto riesgo obstétrico.
Uno de los desafíos persistentes es el embarazo en la adolescencia, que representa el 16 % de las captaciones en la provincia. Machín explicó que estos casos, con mayor riesgo de complicaciones, se abordan de manera intersectorial con Educación, el Minint y la Fiscalía, y se sustentan en los nuevos códigos de las Familias y de la Niñez, que pautan la prevención y la atención prenatal diferenciada.

La red de genética provincial, con prestigio nacional, ha debido reorganizarse ante los apagones. Se instalaron sistemas fotovoltaicos en policlínicos para proteger los equipos de ultrasonido, y se reubicaron consultas en circuitos protegidos. Los genetistas y ultrasonografistas se trasladan ahora al hospital Abel Santamaría para evitar que las embarazadas se desplacen, garantizando así el diagnóstico prenatal sin interrupciones.
El PAMI pinareño se apoya también en el hospital pediátrico Pepe Portilla —que este año cumple un siglo—, con excelentes tasas de supervivencia en cirugía neonatal y terapia intensiva, y en el servicio de Oncohematología, que mantiene tratamientos y cirugías pese a las limitaciones. El Banco de Leche Humana y la sala de Cuidados Perinatológicos (MI) son otros pilares, esta última considerada el «punto neurálgico» del programa ante las morbilidades como la hipertensión gestacional, el retraso de crecimiento intrauterino y el parto pretérmino.

Finalmente, esta semana quedó reinaugurada la sala de puerperio quirúrgico (MG) del hospital Abel Santamaría, con una inversión de 4,3 millones de pesos aportados por la empresa privada Veneeryes y la estatal de Bebidas y Refrescos. La remodelación incluyó mobiliario nuevo, redes hidrosanitarias, ventiladores, televisores y calentadores de agua. El acto contó con autoridades provinciales y refleja, en palabras de los directivos, cómo el sector privado y el estatal pueden caminar juntos en beneficio de la salud pública.
(Con información del Periódico Guerrillero)


