La carrera por la inteligencia artificial ya no se libra únicamente en laboratorios donde entrenan modelos capaces de escribir, razonar o generar imágenes.
El nuevo campo de disputa está en otro escenario mucho menos visible, pero probablemente más trascendente. Es aquel donde se dirime quién establecerá las reglas del juego para una tecnología que transformará la economía, la ciencia, la educación, la defensa y la vida cotidiana durante las próximas décadas.
Con ese telón de fondo nació este julio en Shanghái la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO, por sus siglas en inglés), institución creada inicialmente por 29 países con el propósito de impulsar la cooperación global y promover una gobernanza basada en el desarrollo compartido, la inclusión y el acceso equitativo a las tecnologías de inteligencia artificial. La organización tendrá su sede permanente en esa ciudad china.
Representantes de los países integrantes de WAICO. Foto: tomada de espanol.almayadeen.net
La creación de la WAICO representa mucho más que el nacimiento de otro organismo internacional. Marca el comienzo de una nueva etapa en la competencia por definir las normas, los estándares y los principios que regularán el desarrollo de una tecnología cuyo impacto será comparable al de Internet o la electricidad.
Mucho más que tecnología
Durante años, el debate internacional sobre inteligencia artificial giró alrededor de principios éticos, declaraciones y recomendaciones promovidas por organismos internacionales, universidades y gobiernos.
Sin embargo, el acelerado avance de los modelos generativos, la automatización industrial y las aplicaciones militares ha dejado claro que los desafíos ya no pueden enfrentarse únicamente con declaraciones de buenas intenciones.
Mientras Naciones Unidas impulsa un diálogo mundial sobre gobernanza de la inteligencia artificial abierto a todos los Estados miembros, diferentes bloques geopolíticos buscan consolidar espacios propios desde los cuales influir en la construcción de estándares internacionales.
Una visión impulsada desde el Sur Global
La nueva organización fue presentada durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC), celebrada en Shanghái.
Según las autoridades chinas, la WAICO nace inspirada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas y persigue un desarrollo «beneficioso, seguro y justo» de la IA mediante consultas amplias, cooperación internacional y beneficios compartidos para todos los países.
Al intervenir en la ceremonia inaugural de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial, celebrada el 17 de julio en Shanghái, el presidente Xi Jinping defendió una gobernanza abierta, inclusiva y multipolar de la inteligencia artificial. Advirtió que esta revolución tecnológica no debe convertirse en un privilegio reservado para unas pocas economías avanzadas, sino en una oportunidad compartida para acelerar el desarrollo mundial.
El presidente chino Xi Jinping asiste por primera vez a la apertura de la Conferencia Mundial de IA en Shanghái. Foto: Instagram
El mandatario chino insistió, además, en que la inteligencia artificial debe considerarse un bien público internacional y favorecer especialmente a los países en desarrollo mediante programas de capacitación, cooperación tecnológica e intercambio científico.
Gobernanza también significa geopolítica
La aparición de la WAICO refleja que la inteligencia artificial dejó de ser únicamente una revolución científica para convertirse en uno de los principales factores de competencia geopolítica del siglo XXI.
Estados Unidos continúa liderando buena parte del desarrollo de modelos comerciales y de la infraestructura computacional de alto rendimiento. China, por su parte, acelera el desarrollo de sus propias plataformas, fortalece su ecosistema tecnológico y promueve mecanismos multilaterales desde los cuales impulsar una visión alternativa sobre la gobernanza mundial de la IA.
Imagen ilustrativa: Instagram
Diversos analistas consideran que la creación de la WAICO incorpora un nuevo actor institucional al escenario internacional.
Más que sustituir los esfuerzos impulsados desde Naciones Unidas, amplía el debate sobre quién definirá las reglas de una tecnología cuyo desarrollo avanza mucho más rápido que la capacidad de los gobiernos para regularla
Cuba apuesta por una gobernanza inclusiva
Entre los miembros fundadores figura Cuba, representada en Shanghái por la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, quien suscribió el acuerdo constitutivo de la WAICO en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial.
La ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich, firma en representación de Cuba como miembro de la naciente Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial. Foto: tomada de cubaminrex.cu
Durante su intervención, la ministra defendió la necesidad de construir una gobernanza multipolar e inclusiva de la inteligencia artificial, basada en el respeto a la soberanía de los Estados, la cooperación internacional y el acceso equitativo a las tecnologías emergentes.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de que la revolución de la IA profundice las brechas tecnológicas si el conocimiento, la infraestructura y las capacidades continúan concentrándose en un reducido número de países y grandes corporaciones.
Arevich sostuvo que la nueva organización debe convertirse en una plataforma efectiva para compartir conocimientos, fortalecer capacidades nacionales y facilitar la transferencia tecnológica hacia los países en desarrollo.
En ese sentido, destacó que la inteligencia artificial debe contribuir al bienestar de las personas y apoyar sectores estratégicos como la salud, la educación, la agricultura, la gestión de riesgos de desastres y la transformación digital de los servicios públicos.
La incorporación del país a la WAICO permitirá participar en la elaboración de estándares internacionales, desarrollar proyectos de cooperación científica y tecnológica, acceder a programas de formación especializada y fortalecer las capacidades nacionales en una de las tecnologías más influyentes del siglo XXI.
Imagen ilustrativa: tomada de stornia.com
Para La Habana, la creación del organismo constituye también una oportunidad para que el Sur Global tenga una mayor participación en la construcción de un ecosistema digital más equilibrado y menos dependiente de los grandes polos tecnológicos.


