Este 20 de octubre volvieron a converger en nuestra ciudad la tradición, el arte y la contemporaneidad. El patrimonio cultural que nos identifica se reactivó nuevamente en la intensa vida cultural que nuestros creadores y las instituciones ofrecieron como homenaje a la fecha.
A pesar de las complejidades materiales, Pinar hace gala de la historia cultural que atesora. El arte, la comunidad cobraron vida desde bien temprano al llenarse las calles de ambiente festivo, música y color. Complicidad entre público y artista es siempre motivación para ese intercambio en el cual gana la sapiencia humana y la espiritualidad individual y colectiva.

A nuestra siempre honorable Banda Provincial de Conciertos debemos la luz matutina, en tanto los artesanos en su feria de arte popular exhibieron todo cuanto emerge de sus manos cual creaciones autóctonas.
Mientras, la 34 edición del Salón 20 de Octubre premió como obra ganadora a El coleccionista, litografía de Yasser Curbelo. El Salón devino espacio de diálogo y de exposición. Reconforta saber que artistas como Juan Manuel Menéndez, Lázaro Prieto y el siempre querido Félix Echevarría obtuvieron mención.
El apoyo al talento emergente se manifestó en el otorgamiento de la beca de creación a la joven Yenia Barrios por su obra Anoche soñé que era artista.
Teniendo como motivación el aniversario 44 de la casa museo de los Hermanos Saíz y el 40 de la Asociación que lleva su nombre, el profesor universitario y joven realizador Yosmany Ventura Pérez exhibió en el cine Praga el material Recorrido audiovisual por la casa museo Hermanos Saíz.

Es este un producto comunicativo concebido como recurso pedagógico y documental, y que es el resultado de la beca de creación El reino de este mundo.
Con una duración de 27 minutos busca superar las limitaciones de una exhibición y llevar la historia de los hermanos Saíz más allá de las paredes del museo.
Otro momento de impacto ocurrió en la galería del centro cultural Calle Real de la Uneac, donde se celebraron los 80 años de Raúl Tortosa. En complicidad y a sala llena, reseña Nelson Simón que disfrutaron de un magnífico recital poético, que bautizaron con el nombre de Asuntos personales. Allí los poemas, los aforismos, epigramas y las anécdotas junto a las confesiones del maestro Tortosa fueron pretexto para reconocer y honrar a este miembro de la Uneac, quien ha ofrecido tanto a la cultura pinareña. Coherencia y fidelidad a lo largo de su fructífera vida.
Para quien es fundador de los talleres literarios, maestro de varias generaciones de escritores y paradigma de la cultura fue un momento especial, porque nada como sentirse querido y aupado por los amigos.

En toda la jornada, el pensamiento cultural de Fidel estuvo presente, a él en su centenario dedicamos este 20 de octubre.
Pinar celebró su 20 de octubre con el mismo entusiasmo y compromiso que nos identifica, porque a pesar de las carencias y las limitaciones no habrá apagón cultural en Vueltabajo.
