En ese lugar, donde la sensibilidad y la lucha por la vida son palpables en cada rincón, se reunió una pequeña representación de nuestro pueblo, en especial trabajadores de la salud y estudiantes de medicina, para denunciar los efectos del bloqueo económico, comercial, financiero y energético de Estados Unidos en ese sector.
La jornada estuvo encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP)de Cuba, Esteban Lazo. Además estuvieron presentes la vicepresidenta de la ANPP, Ana María Mari y la gobernadora de La Habana, Yanet Hernández.
«Entre marzo de 2025 y febrero de 2026 el bloqueo causó pérdidas a la salud cubana de alrededor de 367 millones de dólares en daños, pero el costo más alto no se mide en números, se mide en el tiempo que un enfermo no tiene. De los 395 fármacos que necesita la oncología en el cuadro básico de salud, 300 están en falta, detrás de estas cifras hay familias que día a día luchan buscando el medicamento que necesitan», expresó en conferencia la doctora Josefina Prosper, trabajadora del instituto.
«La mortalidad infantil pasó de 4 sobre 1000 nacidos vivos en el 2018 a 9,9 en el 2025, detrás de esa diferencia hay hogares que no escuchan el llanto de sus bebés», agregó.
Asimismo acotó que los efectos del bloqueo en la salud no se hacen esperar y que la supervivencia de niños con cáncer cayó de un 85 a un 65 por ciento. «Levantar el bloqueo en este minuto no es una decisión política, es una exigencia ética», aseveró.
Por su parte el ingeniero químico Carlos Alberto Leiva ofreció declaraciones sobre el impacto de las medidas coercitivas en la fabricación de medicamentos.
«Es doloroso que un país como el nuestro, con tanto talento médico y farmacéutico, se vea atado de pies y manos mientras observa como la vida de tantas personas se apagan», declaró.
«Un niño cubano merece el mismo acceso a los servicios y a los medicamentos que cualquier niño del mundo. Ninguna madre merece temer que se apague el equipo que sostiene la vida de su hijo. Ningún pueblo en el mundo merece tanto castigo como lo impone este bloqueo. El cáncer no espera, el recién nacido no espera, el paciente que necesita diálisis para vivir no espera.
Por ellos, sus familias y los que aun en estas condiciones seguimos luchando por la vida exigimos el fin del bloqueo», culminó Prosper.
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