La española Vima Foods, uno de los grupos de distribución de alimentos con mayor presencia en Cuba, contrató en julio a una firma de lobby de Washington cuyo equipo incluye a antiguos funcionarios y asesores vinculados con Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. Vima World, sociedad que agrupa al holding fundado por Víctor Mora Suárez, mantiene un negocio en Cuba que comenzó en los años 90 y que se ha convertido en uno de sus principales mercados. El contrato entre la firma estadounidense Continental Strategy LLC y Vima World SL quedó registrado ante el Gobierno de EE UU el pasado 24 de julio por un valor de 30.000 dólares y contempla trabajos relacionados con comercio, industria alimentaria y relaciones exteriores. El documento oficial señala que los lobistas que trabajarán para Vima son Francisco Petrirena, Carlos Trujillo y Eric Farnsworth. Entre los asuntos específicos registrados en el documento figura la búsqueda de "oportunidades de proyectos en América Latina". La contratación fue revelada este domingo por el US-Cuba Trade and Economic Council, que señala que Vima exporta productos agrícolas y alimentos desde EE UU hacia Cuba a través de sus filiales Vima USA Ltd, con operaciones en Nueva York y Miami. Vima exporta productos agrícolas y alimentos desde EE UU hacia Cuba a través de sus filiales Vima USA Ltd, con operaciones en Nueva York y Miami Carlos Trujillo, presidente y fundador de Continental Strategy, fue embajador de EE UU ante la OEA durante la primera Administración de Trump y anteriormente se desempeñó como representante estatal por Florida en la Cámara de Representantes de ese estado. El equipo de la consultora también incluye a Alberto Martínez, actual socio director de su oficina en Washington y antiguo jefe de gabinete del entonces senador Marco Rubio. Según la biografía publicada por la firma, Martínez fue asesor de Rubio durante más de una década y dirigió su agenda legislativa, política y de comunicaciones en el Senado. Otro de los socios, John Barsa, fue administrador interino de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) durante el primer Gobierno de Trump y antes había sido responsable de la oficina de América Latina y el Caribe. En ese puesto trabajó en políticas relacionadas con Cuba, Venezuela y Nicaragua. La firma también cuenta entre sus socios con Katie Wiles, hija de Susie Wiles, jefa de gabinete de Donald Trump en la Casa Blanca. Atendiendo a los datos divulgados por Vima Foods, en 2025 Cuba seguía siendo uno de sus principales mercados. De los casi 106 millones de euros facturados por su filial coruñesa Corporación Alimentaria Vima, 49 millones correspondieron a operaciones con la Isla. La presencia de la marca en Cuba es visible en las tiendas dolarizadas administradas por empresas vinculadas al conglomerado militar Gaesa La presencia de la marca en Cuba es visible en las tiendas dolarizadas administradas por empresas vinculadas al conglomerado militar Gaesa. Sin embargo, Vima carga con una pésima reputación entre los consumidores cubanos por la baja calidad de sus productos y los altos precios. Su fundador, Víctor Moro Suárez –hijo de Víctor Moro Rodríguez, fallecido en 2021, un político de la Transición española y quien también estuvo al frente de un conglomerado de envasados congelados– vivió 25 años en la Isla, donde fue presidente de la Asociación de Empresarios Españoles en Cuba hasta 2014. En una entrevista de 2006, Moro Suárez reconoció el origen del negocio en la Isla: “Yo encontré un nicho de trabajo en el área del Caribe, partiendo de Cuba, y esa circunstancia me llevó a organizar este grupo de empresas”. La empresa figura como fundada en el paraíso fiscal que entonces eran las Islas Vírgenes Británicas, en enero de 1994. “La compañía se registra en Islas Vírgenes porque en aquel momento la regulación cubana sobre inversión extranjera no permitía la creación de sociedades de capital extranjero en Cuba. Por lo tanto, se hace en el primer país más cercano con relaciones comerciales”, explicaron fuentes de la compañía a El País. El hijo de Moro Suárez, Víctor Moro Morros-Sarda, se casó por todo lo alto en La Habana en diciembre de 2023. Desde ese mismo año, el joven lidera Vima World. Hasta entonces el grupo tenía establecida su sede en Panamá, pero en 2023 se mudó definitivamente a España. “La aparición de Víctor Moro Suárez en los citados papeles es algo totalmente coyuntural; una coincidencia por las circunstancias explicadas” Los llamados Papeles de Panamá, la publicación de la base de datos del despacho de abogados Mossack Fonseca a cargo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), revelaron que Vima World estaba en la lista de sociedades establecidas en paraísos fiscales. “La aparición de Víctor Moro Suárez en los citados papeles es algo totalmente coyuntural; una coincidencia por las circunstancias explicadas”, se ha excusado la empresa. A pesar de presumir de una rápida expansión en sus 32 años de trayectoria por distintas regiones del mundo, el grupo no cuenta con fábricas propias de alimentos, salvo algunas participaciones en empresas asociadas. Su modelo de negocio se basa en comprar productos a proveedores de más de 40 países –como Chile o India– para después distribuirlos en los mercados donde opera. Sobre la situación de la empresa ante la actual crisis que atraviesa la Isla, con la retirada de la mayoría de las hoteleras extranjeras que operaban en el sector turístico de Cuba, el directivo de Vima reconoció: “La situación es compleja, llevamos mucho tiempo en el país tratando de servir al sector hotelero, que ahora está en una depresión mayor”. “La situación es compleja, llevamos mucho tiempo en el país tratando de servir al sector hotelero, que ahora está en una depresión mayor” Según los datos comunicados por la empresa, Vima espera facturar 250 millones de dólares en 2026, más del doble de lo reportado en 2024. La empresa española asegura que prevé, además, duplicar esos ingresos en cinco años, gracias a la ampliación de sus negocios en América y el “salto” a mercados de Europa y de África. En 2001, sus ingresos habían sido, según se detallaba, de 25 millones de euros. Es decir, que en un cuarto de siglo, el negocio se ha multiplicado casi por diez. Cómo pudo fundarse una empresa en Cuba, a cargo de un extranjero, a mediados de los años noventa, y alcanzar esas cifras en unos pocos años, es una de las incógnitas que plantea Vima, que comenzó a aparecer en establecimientos de la Isla justo en esa época, la de la dolarización y el desespero del Período Especial. La respuesta puede hallarse en una entrevista de 2006 a medios gallegos, en la que el periodista escribía que, según le habían contado, Moro Suárez se relacionaba con personalidades del régimen, como el mismísimo Fidel Castro.


