Apagones y falta de combustible afectan ingresos de pacientes con esclerosis múltiple en Sancti Spíritus

La crisis energética y la escasez de combustible que padece Cuba están alterando el ciclo de ingresos de pacientes con esclerosis múltiple en el Hospital Provincial de Rehabilitación Doctor Faustino Pérez Hernández, de Sancti Spíritus, el único centro de referencia nacional para esta enfermedad fuera de La Habana, según declaró su directora al periódico Escambray este viernes.
La doctora Greidys Montano Águila, directora del hospital espirituano, explicó que la falta de combustible dificulta el traslado de enfermos procedentes de distintas provincias del país hasta el centro, mientras que la ausencia de electricidad en horario nocturno compromete la permanencia prolongada que exigen los protocolos de tratamiento.
Según esos protocolos, el primer ingreso de un paciente con esclerosis múltiple dura seis semanas; los reingresos posteriores se extienden cuatro semanas y se determinan caso a caso por un equipo multidisciplinario.
El programa lleva 23 años en funcionamiento —desde 2003, en coordinación con el Centro Internacional de Restauración Neurológica de La Habana— y ha atendido a más de 300 cubanos a lo largo de su historia.
La situación del hospital se inscribe en un deterioro generalizado del sistema sanitario cubano durante 2026. Sancti Spíritus ha registrado apagones de hasta 50 horas consecutivas, con déficits de generación de hasta 92 MW a nivel provincial, y el colapso del transporte interprovincial agrava directamente la capacidad de los pacientes de otras regiones para llegar al centro.
El doctor José Alberto Luna, asesor de los Servicios de Rehabilitación en la Dirección General de Salud, añadió que la escasez también provoca falta de piezas de repuesto para cabezales de ultrasonido y filtros de equipos de hidroterapia, fabricados por compañías extranjeras a las que Cuba no puede acceder con facilidad.
Luna destacó, no obstante, el trabajo del Centro Provincial de Ingeniería Clínica Electromedicina de Sancti Spíritus, cuyos técnicos buscan soluciones viables para que los tratamientos no se interrumpan ante la obsolescencia de los equipos.
El patrón de hospitales afectados por los apagones se repite en toda la isla. En octubre, pacientes de terapia intensiva del Hospital de Cárdenas fueron trasladados a otro centro tras una avería eléctrica, y en Holguín enfermeras debían ventilar manualmente a recién nacidos con resucitadores durante los cortes de luz.
La licenciada en Psicología Milvia Consuegra Álvarez, responsable de Docencia e Investigación del hospital, subrayó la relevancia del programa para quienes lo reciben: «Muchos cuando llegan, presentan dificultades para andar; sin embargo, cuando se van, sienten mejoría, no tienen necesidad del andador».
Consuegra señaló que el tratamiento abarca no solo la esfera cognitiva, sino también la motora, la marcha, el equilibrio, la calidad de vida y la autoestima, con la participación de fisiatras, neurólogos, nutriólogos, logofoniatras, psicólogos, podólogos y terapistas físicos y ocupacionales.
«La importancia que tiene la permanencia de un proyecto como este que defiende el tratamiento rehabilitador para estos enfermos, y que ha logrado a lo largo de más de dos décadas resultados alentadores», concluyó la doctora.
La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica, degenerativa y autoinmune que daña el sistema nervioso central y constituye la primera causa de discapacidad neurológica en adultos jóvenes. Cuba tenía registrados 1,235 pacientes con este diagnóstico según datos de diciembre de 2025, con mayor prevalencia en las provincias centrales.
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