Foto: RRSS
Texto: Fede Gayardo
El actor cubano Fernando Hechavarría manifestó su preocupación por el momento que atraviesa Cuba y advirtió que “estamos cayendo en un punto peligrosísimo”, al reflexionar sobre el deterioro de valores que, a su juicio, afecta cada vez más a los cubanos.
Durante una entrevista concedida al programa “Todos Hablan”, de CubamásTV, el reconocido intérprete reflexionó sobre la pérdida de valores, el papel del arte y el futuro del país tras más de cinco décadas dedicadas a la cultura cubana.
A lo largo de la conversación con el actor y presentador Jorge Martínez, Hechavarría aseguró que la realidad que observa hoy dista mucho de la Cuba que imaginó durante buena parte de su vida.
En su opinión, el deterioro social y cultural se ha acelerado y amenaza pilares fundamentales como la solidaridad, el respeto y la responsabilidad ciudadana.
“La sociedad está perdiendo valores a una velocidad escandalosamente vergonzosa”, afirmó el artista, quien insistió en que el problema no puede analizarse únicamente desde factores externos.
Según explicó, cada ciudadano tiene también una responsabilidad en la construcción del país y en la preservación de los principios que durante años identificaron a la sociedad cubana.
Durante la entrevista, Hechavarría confesó que siempre soñó con una nación más armoniosa y humana, pero considera que esa aspiración se ha ido alejando con el paso del tiempo.
“La Cuba” que imaginó, dijo, “se está desdibujando”, una percepción que, según manifestó, le provoca una profunda preocupación tanto como artista como ciudadano.
El actor también dirigió parte de sus reflexiones al ámbito cultural. A su juicio, muchas de las decisiones relacionadas con las artes son tomadas por personas que no conocen suficientemente ese universo creativo.
“Hace falta gente dirigiendo las artes que conozca las artes”, expresó durante la conversación con Martínez, al defender una mayor participación de los propios creadores en la conducción de las instituciones culturales.
Para Hechavarría, el arte sigue siendo una herramienta imprescindible para provocar reflexión en la sociedad. Aunque reconoce que una obra artística, por sí sola, no transforma la realidad, considera que sí puede despertar preguntas, generar pensamiento crítico y abrir caminos hacia el cambio.
En ese sentido, defendió el valor del teatro, la televisión y el cine como espacios donde pueden abordarse las inquietudes y contradicciones que vive la sociedad, contribuyendo a que el público reflexione sobre su entorno.
La entrevista también permitió conocer una faceta más personal del actor. Al ser preguntado sobre cómo le gustaría ser recordado, respondió que su mayor aspiración no está vinculada únicamente a su carrera artística.
Hechavarría afirmó que desea ser reconocido como una persona consecuente con sus principios y valores, tanto en su trabajo como en su vida familiar y personal.
Nacido en Holguín, Fernando Hechavarría se graduó en 1976 en la Escuela Nacional de Arte y ha desarrollado una trayectoria de más de medio siglo sobre los escenarios y frente a las cámaras. A lo largo de ese recorrido ha participado en numerosas producciones teatrales, cinematográficas y televisivas que lo han convertido en una de las figuras más respetadas de la actuación cubana.
Uno de los personajes que marcó su carrera fue Nacho Capitán, de la popular telenovela “Tierra Brava”, una interpretación que permanece entre las más recordadas por varias generaciones de televidentes.
En reconocimiento a esa extensa labor artística, el actor recibió este 2026 el Premio Nacional de Teatro, considerado el máximo galardón que concede Cuba a los profesionales de las artes escénicas.
Las declaraciones de Hechavarría han generado numerosas reacciones entre los seguidores de la entrevista en redes sociales, donde muchos usuarios destacaron la franqueza con la que el actor abordó temas relacionados con la realidad social y cultural del país.
Sus palabras se suman a las de otros reconocidos artistas e intelectuales cubanos que en los últimos años han expresado públicamente su preocupación por los desafíos que enfrenta la sociedad cubana y el papel que la cultura puede desempeñar en ese contexto.



