El objetivo es observar su probable influencia en el comportamiento del tiempo y el clima en la nación caribeña en los meses venideros.
De acuerdo con la nota, los modelos sugieren altas las probabilidades de que alcance la categoría de muy fuerte antes de terminar septiembre y mantenga esa intensidad durante el invierno 2026-2027.
Los especialistas aclararon al diario Granma que los ENOS ligeros afectan poco al clima, pero los moderados y fuertes suelen incidir severamente.
En la época veraniega, la temperatura se incrementa de manera notable, incluso, los años más cálidos están relacionados con la presencia de ese evento de interacción océano atmósfera, tanto en Cuba, como a nivel global.
Este proceso meteorológico favorece la disminución de los totales de precipitación en el periodo lluvioso, en particular de julio a octubre.
Con los ENOS se deprime la actividad ciclónica en la cuenca del Atlántico tropical, al generar fuertes vientos cortantes en la atmósfera superior, que limitan el surgimiento y desarrollo de los ciclones tropicales.
Los ENOS también impiden que la energía pueda concentrarse en la columna de aire del sistema en la altura.
El Centro del Clima del Instituto de Meteorología de Cuba alertó que en el invierno la influencia de los ENOS suele provocar un aumento de las lluvias y en la mayor probabilidad de ocurrencia de condiciones de tiempo severo y eventos extremos en el occidente y centro de la mayor de las Antillas.
