Prestigioso músico pasa de la orquesta del Ballet Nacional a tocar en las calles de La Habana: «En Cuba es todo al revés»
Rolando Borrero Oviedo, violonchelista que durante 15 años ocupó el puesto de chelista principal en la Orquesta del Gran Teatro de La Habana «Alicia Alonso», aparece ahora tocando en las calles de la capital cubana a cambio de propinas, en un video publicado en Instagram por el creador de contenido Jankiel Yera.
Borrero se graduó del Conservatorio de Música Guillermo Tomás de Guanabacoa —siendo parte de la primera promoción en completar los niveles elemental y medio— y realizó su servicio social durante cuatro años en la Sinfónica Nacional de Cuba. Desde 2010 hasta noviembre de 2025 formó parte de la orquesta del Gran Teatro, donde ejerció siete años consecutivos como chelista principal, pasó a la sección general de chelos y regresó nuevamente al puesto de primer chelista.
Al ser preguntado por qué un músico de su nivel toca en la calle en lugar de estar en una orquesta, Borrero explicó la paradoja que define al sector cultural cubano: «En Cuba es todo al revés, aquí se paga mucho menos la música clásica que la música popular, al revés que en Europa».
El músico describió la dimensión de su antiguo cargo con una comparación que ilustra la distancia entre el prestigio y la remuneración: «Mi puesto de chelista principal es lo mismo que si hubiera sido el primer chelista del Ballet de Nueva York y el primer chelista de la Ópera de París, los dos juntos, porque toco ópera y ballet».
La ruptura con la institución llegó tras un conflicto con el director de la orquesta. Borrero solicitó que, después de 15 años de trayectoria, se le ascendiera a la categoría de solista para mejorar sus ingresos, pero la respuesta fue que debía someterse a nuevas audiciones. «Es algo muy ilógico después de 15 años haciendo solos de ballet», señaló. «Literalmente, si yo no toco el solo, las bailarinas no bailan. Si yo paro de tocar, las bailarinas no pueden bailar. O sea, soy tan importante como las bailarinas».
A esa frustración se sumó otra: mientras el ballet recorría el mundo y el director viajaba, la orquesta permanecía paralizada en Cuba. «Era el ballet viajando por el mundo entero, el director viajando y la orquesta parada en Cuba, sin hacer nada. Entonces hay un momento en que ya eso te funde», afirmó.
Los salarios oficiales explican en parte ese agotamiento. Según la Resolución 4/2026 del Ministerio de Trabajo, los solistas de esa orquesta cobraban entre 5,060 y 5,310 pesos cubanos mensuales. Aunque la Resolución 23/2026, vigente desde julio, elevó esa cifra a 8,500 pesos para los solistas, al cambio informal eso equivale a apenas entre 11 y 12 dólares al mes.
El video generó reacciones inmediatas entre figuras reconocidas de la cultura cubana. Randy Malcom, de Gente de Zona, escribió: «Increíble qué lástima que tristeza ver estas cosas». El percusionista Rodney Barreto, quien se formó en la misma escuela que Borrero, comentó: «Qué lástima verlo así. Lo conozco desde pequeño y siempre fue muy talentoso». El humorista El Habanero propuso organizar una campaña de recaudación para que el músico pudiera viajar a Europa, mientras que el bailarín Fredy Clan expresó su consternación y le deseó que «el mundo disfrute y pague por su talento».
El caso de Borrero se inscribe en una crisis más amplia del sector artístico cubano. El Festival Internacional de Ballet de La Habana fue cancelado este mes debido a la situación que atraviesa la institución, y la compañía pasó de más de 100 bailarines a unos 55 entre 2022 y 2025, según datos recogidos en reportajes sobre el éxodo de artistas cubanos. Jankiel Yera cerró el video con una reflexión que resume el patrón: «Es así como tienen que terminar los músicos de ese nivel. Lo mismo pasa en el deporte y en el cine, en todo lo que tenga que ver con haber creído en él».
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