Gobierno cubano hundió cientos de millones en hoteles que no funcionan mientras el sistema eléctrico está colapsado

La apuesta del gobierno cubano por levantar hoteles de lujo contrasta con el destino del Iberostar Selection La Habana, el rascacielos de la avenida 23 del Vedado capitalino que terminó cerrado, mientras el país enfrenta un sistema eléctrico incapaz de garantizar el servicio.
Tal contradicción fue expuesta este sábado por la usuaria Yau ASalcedo, quien a través de su perfil en Facebook catalogó de «monumento al fracaso» a la conocida popularmente como Torre K-23, una instalación que requirió un estimado de más de 200 millones de dólares.

Antes de su cierre, el establecimiento financiado íntegramente por Almest, filial inmobiliaria del conglomerado militar GAESA, mantenía apenas 20 % de ocupación, de acuerdo con la misma publicación.
El inmueble requiere gastos para su seguridad, mantenimiento, electricidad, climatización, ascensores y sistemas contra incendios, aun cuando no esté prestando servicios, añadió.
La situación del K-23 ha alimentado críticas sobre el destino de las inversiones realizadas por el gobierno en el sector turístico, especialmente ante la existencia de otras instalaciones hoteleras con baja actividad o fuera de funcionamiento.

Otra publicación compartida durante este domingo por el usuario Santiago Díaz en Facebook cuestionó que esos recursos no se hubieran destinado a ampliar la generación eléctrica nacional.
Al respecto sostuvo que instalaciones turísticas como las de Cayo Coco y Guardalavaca presentan problemas de funcionamiento y contrapuso esas inversiones con la necesidad de construir nuevas termoeléctricas.
El caso del K-23, sin embargo, resume el cuestionamiento central planteado por los autores de las publicaciones: cientos de millones de dólares comprometidos en una instalación que terminó cerrada, mientras otras necesidades de infraestructura continúan sin una solución.
Analistas han estimado que con los fondos invertidos en la Torre K se podría haber construido una central termoeléctrica de unos 300 MW, -similar a la Antonio Guiteras de Matanzas, cuyo costo oscila entre 210 y 450 millones de dólares- o estabilizado el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), para lo que bastarían unos 250 millones de dólares.
Cubanos en redes sociales no tardaron en señalar la contradicción. «Es como comprar ollas sin comprar el fogón para cocinar», escribió un usuario en Facebook.
Otro apuntó: «Considero que fue una mala decisión como tantas otras… si ese dinero se hubiera invertido en el SEN, la Salud Pública, Educación, alimentos, medicinas, el país hubiera mejorado muchísimo, pero primero está el bienestar de ellos y el pueblo que se fastidie».
La ironía se extiende incluso al propio edificio cerrado. Un testigo que pasó frente al inmueble describió que «el grupo electrógeno del hotel sonaba como dragón chupando combustible».
El patrón de inversión no es un accidente aislado. Entre 2021 y 2023, el gobierno cubano destinó 36 % de toda la inversión estatal a la construcción hotelera, mientras Salud recibía apenas 1,9 % y Educación 1,3 %. En 2024, el turismo concentró cerca de 37,4 % de la inversión nacional.
El resultado es un fracaso en toda regla. El primer ministro Manuel Marrero Cruz reconoció ante la Asamblea Nacional, a finales de julio, que el 73% de las instalaciones hoteleras del país permanecía cerrado y que unos 25,000 trabajadores del sector estaban en situación de disponibilidad.
La debacle turística es generalizada. Cuba recibió solo 387,591 visitantes internacionales en el primer semestre de este año, 60,7 % menos que en igual período de 2025.
En mayo, la ocupación hotelera se desplomó a 12,9 %. Cadenas como Blue Diamond Resorts cerraron 62 hoteles, y Meliá anunció en julio el cierre de sus 34 establecimientos en la isla, con lo cual culminó 36 años de operaciones.
En lo que va de año, el SEN acumula varias desconexiones parciales y totales, con déficits de generación por encima de los 2,200 MW y numerosos territorios permenecen a oscuras durante 20 horas continuas o más.
Semanas atrás, el Departamento de Estado de Estados Unidos utilizó la Torre K como símbolo del abismo entre el régimen y el pueblo, y sobre el edificio comentó que es «un recordatorio permanente para el pueblo cubano de que el régimen ilegítimo solo se preocupa por enriquecerse a sí mismo, no por mejorar sus condiciones de vida».
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Hotelera y Energética en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se considera un fracaso la inversión en hoteles de lujo en Cuba?
La inversión en hoteles de lujo en Cuba es vista como un fracaso porque muchos de estos hoteles, como el Iberostar Selection La Habana en la Torre K, han terminado cerrados o con baja ocupación, mientras el país enfrenta una grave crisis eléctrica. Las críticas señalan que los recursos invertidos en infraestructura turística podrían haberse destinado a mejorar servicios básicos como la electricidad, salud y educación.
Publicidad
¿Qué impacto tiene la crisis eléctrica en Cuba sobre el turismo?
La crisis eléctrica en Cuba afecta directamente al turismo, ya que provoca apagones prolongados que impactan tanto a hoteles como a los servicios turísticos. Esto ha llevado al cierre de hoteles y a una disminución significativa en la llegada de visitantes internacionales, agravando aún más la situación económica del país.
Publicidad
¿Cuál es la crítica principal hacia el gobierno cubano en relación con las inversiones hoteleras?
La crítica principal hacia el gobierno cubano es que ha priorizado la construcción de hoteles de lujo, en lugar de invertir en mejorar la infraestructura eléctrica y otros servicios esenciales. Este enfoque ha dejado al país con hoteles vacíos mientras la población sufre apagones y carencias en salud y educación.
Publicidad
¿Cómo se relaciona la Torre K con la situación política y económica de Cuba?
La Torre K se ha convertido en un símbolo del contraste entre el lujo destinado a las élites y la precariedad que enfrenta la mayoría de los cubanos. Su construcción y posterior cierre son vistos como un reflejo de las prioridades mal orientadas del régimen cubano, que ha invertido en infraestructuras turísticas desatendiendo necesidades básicas de la población.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en:









