En las actuales circunstancias, la capacitación de los dirigentes sindicales constituye una necesidad impostergable. El complejo escenario que enfrenta el país, las transformaciones económicas y sociales impulsadas por el Gobierno y la aprobación del nuevo Código de Trabajo, demandan dirigentes sindicales con mayor preparación jurídica, política y económica, capaces de representar de manera adecuada los intereses de los trabajadores y contribuir a la búsqueda de soluciones a los problemas que se presentan en cada colectivo laboral.

Por eso la capacitación debe ser un proceso permanente y sistemático, vinculado a la realidad en cada centro. El dirigente sindical precisa dominar la legislación laboral, pero también velar porque se aplique debidamente ante situaciones reales.
Sabemos que las dificultades económicas y sociales derivadas del bloqueo estadounidense repercuten directamente sobre los colectivos. Se acrecientan los problemas relacionados con el poder adquisitivo de los trabajadores, el transporte, la disponibilidad de recursos, la organización en el trabajo, entre otros que pueden ser objeto de constante análisis y preocupación.
Por tanto, en este contexto, debe ser capaz de escuchar y canalizar esas inquietudes de los trabajadores. No debe minimizar ninguna queja o planteamiento ni responder de forma precipitada y menos aún dejar de atender esas preocupaciones. Necesita identificar causas, diferenciar problemas individuales de colectivos y determinar qué corresponde solucionar al sindicato, a la administración o mediante los procedimientos establecidos.
Debe prepararse, entre otros aspectos, en derechos y deberes de trabajadores y empleadores; disciplina laboral, participación colectiva, contratación, jornada de trabajo y descanso; salario, sistemas de pagos, reglamentos disciplinarios, solución de conflictos, seguridad y salud en el trabajo, funciones de las organizaciones sindicales y las nuevas formas de gestión y empleo.
La credibilidad del sindicato se construye cuando el trabajador percibe que sus planteamientos son escuchados y reciben una respuesta o solución definitiva. El dirigente sindical debe desarrollar habilidades para analizar conflictos, argumentar, negociar, mediar, construir consensos y encontrar soluciones.
Las transformaciones económicas y sociales en la economía cubana hacen imprescindible que nuestros dirigentes conozcan el escenario laboral cambiante, diverso, que comprende relaciones laborales con entidades empresariales, instituciones presupuestadas, trabajadores por cuenta propia, mipymes, cooperativas y otras formas de gestión; de ahí que la capacitación sindical tiene que actualizarse al mismo ritmo del mundo laboral.
Existen herramientas prácticas para desarrollar dicha capacitación. Se deben combinar debates, exposiciones breves, estudios de casos, ejercicios de interpretación, evaluaciones prácticas, análisis de conflictos reales, además de las ya conocidas conferencias.
Un ejemplo sería presentar una situación en la que un trabajador considera vulnerado su derecho y pedir al dirigente que determine el problema, la norma aplicable, la documentación necesaria, el procedimiento, las responsabilidades de cada parte y el mecanismo de seguimiento.
El propósito no puede ser capacitar por capacitar, sino transformar la calidad del trabajo sindical.
El indicador para medir la efectividad en este tema no debe ser cuántos dirigentes sindicales asistieron, sino cómo se ha transformado el funcionamiento sindical en el colectivo laboral, aunque todavía nos faltan indicadores medibles para evaluar su comportamiento.
Reiteramos, la capacitación de los dirigentes sindicales en las condiciones actuales de Cuba es una prioridad estratégica, una obligación para fortalecer el trabajo de los sindicatos, la Central de Trabajadores de Cuba y las relaciones laborales. Quienes tenemos la misión de representar, orientar y acompañar a los trabajadores tenemos que estar más preparados en todos los sentidos. Eso también lo heredamos de Lázaro Peña y de Fidel. Y como buenos hijos, nos toca seguir el ejemplo de manera creativa y sin renunciar jamás a lo alcanzado.
* Segunda secretaria de la CTC

