La terrible «ostentación», «delito» y «pecado» en que incurrió un poeta cubano
Un huevo frito. Eso fue todo. Y aun así, el poeta e improvisador cubano Sindy Manuel Torres sintió que debía confesarse ante el mundo entero. Lo hizo como sabe hacerlo: en décima espinela, con diez versos que en 28 segundos retratan mejor que cualquier informe económico la Cuba de agosto de 2026.
El reel que Torres publicó en Facebook, titulado «Décima Culinaria en tiempos de inflación», arrancó así, sin anestesia: «Yo sé que es ostentación, que es un pecado, que es grave, y mi alma también lo sabe, que no tengo salvación. No voy a pedir perdón, ni oral, ni menos escrito. Yo sé bien que es un delito, seas cristiano o ateo, pero hoy tenía deseo de comerme un huevo frito.»
La pieza no necesitó más explicación. Los internautas la entendieron de inmediato, porque ellos también saben lo que cuesta —en todos los sentidos— freír un huevo en Cuba en estos tiempos.
Los comentarios al reel funcionaron como un coro griego que amplificó la ironía. «Y tienes corriente!!! Jajaja y aceite!!! Y huevo!!!! Eres bendecido!», escribió una seguidora, enumerando la santísima trinidad culinaria que en la isla se ha vuelto tan esquiva como un milagro. Otra apuntó: «Corriente, aceite y huevo. La décima está dandoooooo». Una tercera se rindió ante el detalle sensorial: «Ese ruidito del huevo al freírse!!!». Y no faltó quien pusiera el dedo en la llaga con elegante sencillez: «Tremendo lujo, jajajaja, aunque parezca un chiste.» Otro internauta remató con filosofía práctica: «Disfruta el delito siempre que puedas ja ja ja».
El chiste, claro, no es un chiste. El huevo en Cuba llegó a costar recientemente 135 pesos por unidad en Las Tunas y hasta más de 200 pesos en otras localidades, según comentarios de internautas. Un cartón de 30 unidades puede alcanzar, por tanto, miles de pesos y superar la pensión mínima mensual de 4,000 pesos, equivalente a menos de siete dólares al cambio informal. Las estimaciones independientes calculan que una familia necesita alrededor de 96,000 pesos al mes para cubrir sus necesidades básicas.
El aceite, ese otro ingrediente imprescindible para que el huevo sea frito y no hervido, tampoco ayuda. Tras la eliminación de los topes de precios dispuesta por la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, el litro de aceite escaló a cifras de varios miles de pesos, según datos de agosto. Una madre cubana llegó a publicar en redes que cocinó un huevo en agua hirviendo por no tener aceite, con el comentario: «Jamás en mi vida había hecho esto… hasta cuándo, por Dios. […] La triste realidad.»
Y luego está la corriente eléctrica, tercer elemento de esa trinidad que los seguidores de Torres celebraron como si fuera un portento. La escasez de electricidad en Cuba convierte el simple acto de encender una hornilla en una apuesta.
Torres no es un improvisador cualquiera. Natural de Consolación del Sur, Pinar del Río, ganó en julio de este año el Concurso Nacional de Improvisación Justo Vega en la Jornada Cucalambeana 2026, celebrada en Las Tunas, por sexta vez en su carrera. La décima espinela que usa —diez versos octosílabos con esquema de rima abbaaccddc, atribuida al poeta español Vicente Espinel en el siglo XVI— es el vehículo por excelencia del repentismo cubano e iberoamericano, una forma que históricamente ha servido para cantar al amor, a la patria y a la crítica social de diversos temas. Torres la usa ahora para cantar al huevo frito. Y en eso, también, hay una tradición.
El Food Monitor Program reportó que más del 90% de los cubanos carece de acceso adecuado a alimentos nutritivos. En ese contexto, la «ostentación» de Torres no es hipérbole poética: es periodismo rimado.
Preguntas frecuentes sobre la crisis alimentaria en Cuba y su impacto en la población
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué freír un huevo se considera un lujo en Cuba?
Freír un huevo se considera un lujo en Cuba debido a los altos costos de los ingredientes necesarios, como el huevo, el aceite y la electricidad. Un huevo puede costar hasta 200 pesos cubanos, mientras que el aceite ha alcanzado precios de hasta 7,000 pesos por litro, lo que supera el salario mensual de muchos trabajadores cubanos.
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¿Cómo afecta la inflación a la alimentación en Cuba?
La inflación en Cuba ha disparado los precios de los alimentos básicos, haciendo que productos como el huevo y el aceite sean inaccesibles para gran parte de la población. La eliminación de topes de precios ha contribuido al aumento de costos, y se estima que una familia necesita alrededor de 96,000 pesos al mes para cubrir sus necesidades básicas, lo cual está muy por encima de los ingresos promedio.
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¿Qué papel juega la escasez de electricidad en la crisis alimentaria de Cuba?
La escasez de electricidad en Cuba complica aún más la preparación de alimentos, ya que afecta la capacidad de usar electrodomésticos básicos para cocinar. Los apagones son frecuentes y hacen que incluso el simple acto de freír un huevo sea un desafío, exacerbando la ya precaria situación alimentaria en la isla.
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¿Cómo reacciona la población cubana ante la crisis alimentaria?
La población cubana utiliza el humor y la solidaridad para enfrentar la crisis alimentaria. Ejemplos de esto son videos virales en redes sociales que documentan las dificultades para comprar alimentos y gestos de solidaridad como compartir productos básicos. Sin embargo, también hay un sentimiento generalizado de frustración y descontento hacia las políticas gubernamentales que no han logrado aliviar la situación.
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