La siembra de 534 hectáreas (ha) de arroz constituye uno de los principales retos asumidos por los productores de la provincia para la recién iniciada campaña de frío, la más importante desarrollada por la agricultura cubana, tanto por su variedad de cultivos como por su volumen de cosechas.
Esa cantidad constituye la meta más alta de los campesinos guantanameros en su historia, quienes concluyeron primavera con 210 ha plantadas, distanciados de lo planeado por dos causas fundamentales: la escasez de combustible como consecuencia del férreo cerco energético del gobierno de los Estados Unidos, y poca disponibilidad de semillas, según José Francisco Saiz Machado, jefe del departamento agrícola en la Delegación territorial de la Agricultura.
Con la cosecha de primavera se aseguró la simiente de la actual campaña de frío y el suministro del combustible a los productores ha mejorado, gracias a la cooperación de una forma de gestión no estatal.
El cultivo del arroz demanda cantidad importante de petróleo para la ejecución de las diferentes actividades, sobre todo la preparación de tierra. También exige grandes volúmenes de agua, mucha de la cual se garantiza mediante bombeo, con el consiguiente gasto energético.
De las 534 ha previstas en frío 340 corresponden al municipio de Guantánamo, 40 a Manuel Tames, 30 a Caimanera, 17 a Baracoa, siete a Niceto Pérez y las 100 restantes a AzCuba, entidad que levanta boga con fuerza en el fomento del cereal.
De acuerdo con los datos suministros por Saíz Machado, el inicio de las plantaciones ha sido alentador, pues hasta el 12 de septiembre se habían logrado 103 ha. En diferentes etapas de preparación de tierra se tienen otras 119 ha.
Los principales escenarios de siembra de la gramínea se localizan en La Jabilla, La Sombrilla, San Vicente, Arroyo Hondo, Cayamo y Ciro de Frías.
