
«El día de mañana tú puedes ser Baby Lores». Con esa advertencia a los cubanos que todavía viven en la isla, el rapero El B reaccionó a la denuncia del cantante, quien asegura que le impidieron viajar a Cuba para visitar a su madre hospitalizada en terapia intensiva. El integrante de Los Aldeanos rechazó la separación familiar, pero también recordó el pasado del músico como defensor público de Fidel Castro.
Para Bian Oscar Rodríguez Gala, nombre real de El B, el episodio obliga a reflexionar sobre las consecuencias de respaldar al régimen y sobre la necesidad de conservar la memoria. Su mensaje combina dos posiciones: no celebrar el sufrimiento de Baby Lores y no borrar las expresiones con las que años atrás apoyó al mismo poder que ahora le habría cerrado las puertas de su país.
El respaldo a Fidel Castro que El B no olvida
En su intervención publicada en Facebook, el rapero recordó que Baby Lores se tatuó la imagen de Fidel Castro en el brazo y documentó ese proceso en el videoclip de Creo, una canción publicada en 2009.
«Baby Lores no solo se tatuó la imagen del dictador Fidel Castro en el brazo, sino que también documentó un proceso en el videoclip de una canción que se llama Creo, en la cual exaltaba a la dictadura. Tenía barras donde atacaba a personas que pensaban como pienso yo y como piensan muchos cubanos, y que tenía barras también dirigidas directamente al exilio cubano», apuntó el rapero.
También señaló semejanzas entre la estética de Creo y la de La naranja se picó. Interpretó esa coincidencia como parte de un intento de contrarrestar la influencia del rap contestatario, una valoración que corresponde a su lectura de aquel momento político y musical.
Su planteamiento abre una discusión sobre los cambios de posición de las figuras públicas: reconocer que un artista ha modificado su discurso no exige olvidar lo que defendió anteriormente ni cómo sus mensajes afectaron a quienes denunciaban al régimen.
Un viaje urgente que terminó antes del despegue
La reacción se produjo después de que Baby Lores denunciara el sábado 3 de octubre que fue obligado a bajar de un avión en Miami cuando intentaba viajar de emergencia a Cuba.
Según explicó el cantante, su madre se encontraba grave en terapia intensiva. El músico vinculó el impedimento con sus posiciones críticas hacia el régimen, aunque no se había difundido una explicación oficial que confirmara las razones de la decisión.
La urgencia familiar convierte el caso en algo más que una controversia entre artistas. Baby Lores asegura que intentó llegar a la isla para acompañar a su madre en un momento delicado y terminó sin poder completar el viaje.
El episodio expone además la incertidumbre que afrontan los cubanos residentes en el exterior: comprar un pasaje y presentarse en el aeropuerto no garantiza que puedan regresar cuando una enfermedad familiar hace necesaria su presencia.
Recordar el pasado no significa celebrar el sufrimiento
El B dejó claro que no se alegra de la situación del cantante. Su intervención distingue entre cuestionar el respaldo que Baby Lores dio al régimen y aceptar que se le impida visitar a su madre enferma.
El rapero también compartió una herida personal. Según relató, su madre no recibió la atención médica que necesitaba y murió estando él en la isla. «Yo creo que hay dolores que uno solo puede comprender cuando los experimenta. Por ejemplo, a mi madre no me la atendieron de la manera que debieron, y mi madre murió estando yo en Cuba precisamente por esos años», recordó con tristeza.
Al incorporar esa experiencia, llevó el debate hacia el dolor de las familias y las consecuencias humanas de las decisiones del poder. También evocó el caso de Celia Cruz y la separación de su madre como antecedente de una historia que supera ampliamente la polémica actual.
Desde esa perspectiva, el pasado político de Baby Lores no justifica el impedimento de viaje. Pero la denuncia del cantante tampoco obliga a silenciar el recuerdo de quienes fueron cuestionados por oponerse al régimen cuando él lo defendía.
Una advertencia a quienes todavía viven en Cuba
El mensaje dirigido a sus seguidores dentro de la isla fue uno de los puntos centrales de la intervención. El B les pidió pensar qué apoyan y en qué se involucran, tomando la situación de Baby Lores como ejemplo. «A mis seguidores cubanos, gente que está en Cuba, que esto les sirva de ejemplo para pensar qué es lo que van a apoyar, para pensar en qué se involucran, porque el día de mañana tú puedes ser Baby Lores», agregó.
La trayectoria del cantante hace visible la contradicción que el rapero quiso señalar: una figura que expresó públicamente su admiración por Fidel Castro denuncia ahora que no puede regresar a su país para atender una emergencia familiar.
Para El B, la cercanía de otros tiempos con el poder no garantiza protección cuando cambian las posiciones públicas. Su advertencia invita a evaluar el respaldo al régimen desde sus consecuencias para los ciudadanos y sus familias. El responsable de esa separación, según sostuvo, sigue siendo la dictadura. Su crítica al pasado de Baby Lores no desplaza esa responsabilidad.
La prioridad sigue siendo que pueda acompañar a su madre
La polémica ha reabierto el debate sobre la memoria, la evolución política de los artistas y las restricciones que afectan a los cubanos en el exterior. Sin embargo, la necesidad inmediata sigue siendo que Baby Lores pueda llegar junto a su madre.
Hasta la información consultada, no se había difundido una explicación oficial sobre el impedimento de viaje ni una solución pública que le permitiera completar el trayecto.
El B cerró su intervención reclamando libertad para Cuba y el fin de las separaciones familiares. Su mensaje mantiene unidas dos exigencias: recordar el apoyo que recibió el régimen y rechazar que otro cubano quede sin poder acompañar a un ser querido enfermo.








