Santiago de Cuba se reconecta al sistema eléctrico tras casi 48 horas de apagón total

La provincia de Santiago de Cuba fue reconectada este martes al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), según anunció la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) en su cuenta de Facebook, convirtiéndose en la última provincia del país en recuperar el servicio tras casi dos días sin electricidad.
El colapso que originó este nuevo apagón masivo se produjo el domingo 2 de agosto a las 22:43, cuando Cuba sufrió una desconexión total del SEN catalogada como la sexta de 2026.
El restablecimiento se complicó aún más cuando, en la noche del lunes 3 de agosto, una oscilación de frecuencia provocó una nueva caída total del sistema eléctrico, borrando de un golpe el avance logrado hasta ese momento.
El retroceso fue dramático: La Habana, que al amanecer del lunes había recuperado apenas el 14% del suministro —87,480 clientes y 78.51 MW con 19 hospitales priorizados—, cayó tras la nueva oscilación a una cobertura de apenas el 3.8%, con 33,182 clientes, 11 circuitos y seis subestaciones activas.
El proceso de reconexión incluyó el arranque de unidades en las termoeléctricas Ernesto Guevara, Máximo Gómez y Carlos Manuel de Céspedes, pero el oriente del país, y Santiago de Cuba en particular, fue el último en ser atendido.
La magnitud del déficit estructural explica por qué cada colapso tarda tanto en resolverse: para el pico nocturno del domingo, la UNE proyectó una afectación de 2,195 MW con apenas 1,035 MW disponibles frente a una demanda máxima de 3,200 MW, un déficit cercano al 68%.
Santiago de Cuba arrastra meses de sufrimiento energético que van mucho más allá de este episodio.
En marzo, la empresa eléctrica local admitió apagones de 24 horas y prometió apenas dos horas de servicio «cuando sea posible». En junio reorganizó los cortes dejando a cada barrio con una o dos franjas diarias de electricidad de entre una y dos horas.
El 30 de julio, un incendio en la Subestación Santiago Este agravó aún más la situación al obligar a cortar de emergencia el suministro en cuatro circuitos de la ciudad.
La desesperación acumulada ha detonado una ola de protestas. Santiago de Cuba registró cacerolazos el 3 de julio, el 26 de julio y el 30 de julio, con consignas de «electricidad, comida y libertad».
El régimen respondió con la militarización del Parque de Santa Úrsula y el despliegue de fuerzas armadas para intimidar a los manifestantes.
Este nuevo colapso se suma a una cadena que no da tregua: el 14 de julio Cuba ya había sufrido su quinto apagón total en apenas ocho días, y en junio se contabilizaron 107 protestas en todo el país.
Con la reconexión de Santiago de Cuba este martes, el SEN queda técnicamente restablecido, pero la crisis estructural que lo hace colapsar una y otra vez permanece intacta.
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