¿Cuántos ancianos conoce usted que viven acompañados por la soledad de sus recuerdos, y apenas pueden dar un paso o, si lo dan, es gracias a un bastón o un andador? ¿Cuántos vecinos usted conoce que, desde su humildad de cubanos dignos, les pusieron el cuerpo a las balas lo mismo en Cuba o, por ejemplo, en una nación africana y la pensión recibida se torna un acto más bien simbólico, en tiempos en que la inflación y la crisis económica dicen la última palabra?
Ni el Partido Comunista de Cuba (PCC) ni el Estado ni el Gobierno permanecen ajenos a esta realidad, y lo acaba de confirmar la aprobación en junio último de las 176 transformaciones económicas y sociales; primero, por el Pleno del Comité Central del PCC y, después, por la Asamblea Nacional del Poder Popular.
En opinión de Jesús Otaméndiz Hernández, al frente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), las transformaciones sociales ratifican la esencia humanista de la Revolución Cubana, que ubica al ser humano en el centro y constituye la principal motivación de todo el proceso.
El objetivo es buscar más equidad, más justicia social y atender a aquellas personas que están en mayor situación de vulnerabilidad, enfatizó el titular del MTSS.
En consonancia con tal propósito, deviene pieza clave identificar a personas y familias en situación de vulnerabilidad. Articulada a dicho cometido, se halla la transformación número 63: “Transparentar la gestión de las ayudas mediante el empleo de la plataforma Soberanía, como una nueva vía para la actualización en tiempo real del registro de las personas y familias en situaciones de vulnerabilidad, de manera que se sistematicen las diferentes formas de atención, su trazabilidad y control gubernamental y público”.
Para materializar esta transformación, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otaméndiz Hernández, afirmó que Cuba incorporará un mecanismo digital para solicitar prestaciones de asistencia social mediante el empleo de la plataforma Soberanía, herramienta actualmente en fase de prueba y que deberá entrar en funcionamiento a partir de agosto venidero.
Por medio de dicho servicio virtual, las personas solicitarán, desde cualquier parte de la geografía nacional, el otorgamiento de una pensión u otro tipo de prestación de protección social, añadió el titular de Trabajo y Seguridad Social.
El directivo resaltó un elemento cardinal: la solicitud `podrán formularla no solo las personas en situación de vulnerabilidad; sino, igualmente, familiares, vecinos o cualquier ciudadano que sepa de alguien que se encuentre en tal circunstancia.
Todas las solicitudes serán recibidas por las autoridades competentes, evaluadas por los grupos encargados de la política social y respondidas a través de la propia plataforma Soberanía, expuso Otaméndiz Hernández.
Al decir del ministro del ramo, la utilización de esta variante digital no sustituirá los mecanismos presenciales existentes para la identificación de personas y hogares vulnerables en Cuba.
Con miras a ello se implementa un instrumento de caracterización social (peculiaridades sociodemográficas, económicas, de salud y de cuidado) que posibilitará evaluar, de forma integral, las condiciones de cada persona y cada hogar.
El trabajo acometido permitió identificar varios grupos poblacionales que, por sus características o por las circunstancias actuales de Cuba, tienen mayores probabilidades de encontrarse en tal condición de vulnerabilidad. Entre esos grupos, el ministro de Trabajo y Seguridad Social enumeró:
- Personas adultas mayores: con una tendencia creciente debido al envejecimiento demográfico y a otros factores como la migración.
- Madres jefas de hogar con varios hijos menores de edad, especialmente cuando los ingresos familiares resultan insuficientes para cubrir sus necesidades.
- Hogares con elevadas cargas de cuidado, donde viven personas en situación de discapacidad, encamadas o con otras condiciones que demandan atención permanente.
Como añadió Otaméndiz Hernández, en tales casos en muchas ocasiones un miembro de la familia no puede incorporarse al empleo pues debe asumir el cuidado permanente de la persona; lo cual aumenta la vulnerabilidad económica del hogar.
Entre los grupos priorizados también se encuentran las familias con niños y adolescentes que padecen enfermedades crónicas como el cáncer y otras condiciones de salud con un impacto directo sobre la economía familiar.
A juicio del ministro de Trabajo y Seguridad Social, estas son situaciones que colocan a las personas y a los hogares en una condición de desventaja social y requieren una atención diferenciada.
En lo referido a la actualización permanente de los casos, Otaméndiz Hernández aseguró que este proceso se viene analizando y evaluando de manera sistemática por los grupos de atención a la política social existentes en cada consejo popular.
Encabezados por el presidente de esa instancia de Gobierno e integrados por delegados del Poder Popular, trabajadores sociales, instituciones y otros actores presentes en cada demarcación, los grupos de atención a la política social son los responsables de evaluar cada caso y proponer las acciones correspondientes.
Como la vulnerabilidad no constituye una condición permanente, se establecieron mecanismos de actualización sistemática que permitan incorporar nuevos casos y revisar los que ya reciben protección social, aseveró.
El titular del ramo señaló que cualquier persona que considere encontrarse en una situación de vulnerabilidad podrá acudir a las direcciones municipales de Trabajo y Seguridad Social o a las estructuras del gobierno local para solicitar la evaluación de su caso.
A la par de ello, proseguirá el accionar activo de los trabajadores sociales y de los grupos de atención a la política social; responsables de identificar, pesquisar y evaluar, junto con los factores de la comunidad, a las personas y familias que requieran protección social, remarcó el ministro de Trabajo y Seguridad Social.
(Con información de Cubadebate)
