Nersys Felipe: la maestra que convirtió la radio en literatura y la ternura en legado
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Nersys Felipe: la maestra que convirtió la radio en literatura y la ternura en legado

Nació un 31 de agosto de 1935 en Guane, el municipio más occidental de Pinar del Río. Allí, entre paisajes de vegas y el rumor del río, creció Nersys Teresita Felipe Herrera, una niña que sin saberlo llevaba en el alma la semilla de la literatura, pero su historia no comenzó con la pluma en la mano, sino con la voz.

La vocación tardía

Hasta los treinta años, Nersys Felipe fue maestra. Trabajó en escuelas primarias, secundarias y luego en escuelas de arte, dando clases de piano, solfeo, teoría y canto coral. No había escrito más que cartas de amor personales. Nada hacía presagiar que aquella educadora pinareña se convertiría en una de las voces más importantes de la literatura infantil cubana.

Todo cambió en 1968. Aquel año, Nersys fue con el coro de la Escuela de Arte a la emisora Radio Guamá, presentó los temas que cantaban los niños y, a quienes dirigían el programa, les gustó su voz, su forma de comunicar. La invitaron a regresar y así, casi sin proponérselo, comenzó su relación con la radio.

Los años de la radio artesanal


Nersys fue todo: locutora, actriz, narradora, guionista. Fundó el Cuadro Dramático de Radio Guamá en 1968 y fue figura imprescindible en aventuras y novelas. Brilló como conductora del programa infantil La Escuela del Aire.

En 1970, a petición de la dirección de la emisora, creó Tardes Infantiles, un programa de lunes a viernes que escribía, producía y protagonizaba ella misma. La radio en aquellos tiempos era artesanal, se grababa en estudios pequeños, con un micrófono en el centro, y una sola persona se encargaba de muchas cosas. Fue allí, en esa escuela de oficio, donde Nersys se preparó para la literatura sin saberlo.

Como ella misma ha dicho: “Yo escribo porque trabajé en la radio. Si no, no lo hiciera”. 

El salto a la literatura

Fue ya con más de treinta años que asumió el compromiso de componer para los niños cinco guiones de radio, el medio donde trabajaba. Aquella obligación se le fue volviendo gusto, y el gusto creciendo hasta convertirse en una vocación definitiva.

En 1974, su poemario Para que ellos canten obtuvo el Premio La Edad de Oro. Al año siguiente publicó Cuentos de Guane y se alzó con el Premio Casa de las Américas. Después repitió la hazaña con Román Elé. En dos ocasiones consecutivas, la escritora pinareña conquistó el más prestigioso galardón literario del continente para la literatura infantil.

Una obra que trasciende generaciones

Cuentos de Guane y Román Elé son consideradas por la crítica como obras emblemáticas de la mejor literatura cubana para niños y jóvenes. Poemas suyos forman parte de los libros de texto de la enseñanza primaria en Cuba. Cuentos de Guane integra el programa de estudios del tercer grado y, en 1980, estuvo entre los diez libros más vendidos en Venezuela.

Pero su obra no se detiene ahí: Prenda (1980), Cuentos de Nato (1985), Maísa, Corazón de libélula, Solo un humito, Pepe y la Chata, Tilín de Oro, Sole y Darío, Sembré mariposas para cantarte y Con tanto fa sol la si son algunos de los títulos que engrosan su vasta producción.

Una voz que no envejece

En 2011, Nersys Felipe recibió el Premio Nacional de Literatura. La noticia la sorprendió con “temblores y fríos”, y confesó no esperarlo. “En todo caso, dijo entonces, este es un premio al trabajo, a no cansarse, a seguir buscando y a tratar de superarse a uno mismo todos los días”.

En 2023, a sus 88 años, la radio volvió a reconocerla con el Premio Nacional de Radio. Hacía más de veinte años que se había despedido de los micrófonos, pero la pasión la trajo de vuelta para grabar los Cuentos de la Abuela, una aplicación móvil concebida en Pinar del Río para homenajearla. “Hay mucha gente sencilla que toca mi puerta para felicitarme, dijo emocionada. Yo quisiera que usted viera los mensajes que me han mandado con los choferes de ómnibus, desde pueblitos de campo”.

La niña que nunca dejó de ser

Cuando se le pregunta qué siente al regresar a sus obras, Nersys responde con la sinceridad que la caracteriza: “Me pasa que vuelvo a ser niña y para mí reviven los que tanto me quisieron y ya perdí”.

Es que Nersys Felipe ha sabido llevar al lenguaje infantil temas acuciantes de la realidad cubana, como el racismo y las diferencias sociales, en tiempos en que tocarlos era impensable, por eso es un clásico vivo de la literatura infantil.

Ella, fiel a su humildad, dice: “Por mis años cumplidos, debía ya escribir mis memorias, pero les temo. La mía ha sido una vida de pocos cambios, de conflictos pequeños, una vida chiquita” y añade: “Puede que no valga para ser memorada”.

Sin embargo, quienes la conocen saben que se equivoca, porque Nersys Felipe ha compartido su arte y sus valores con los niños y adultos de Pinar del Río y de toda Cuba y porque, como ella misma dijo al recibir el homenaje por sus noventa años: “Ustedes me han hecho vivir de nuevo parte de mi existencia. Eso es inolvidable, no hay con qué pagarlo”.

Pinar del Río, 31 de agosto de 2026.

Hoy, en el aniversario 91 de su nacimiento, Nersys Felipe sigue siendo esa maestra que encontró en la radio su voz y en la literatura su eternidad, porque cuando regresa a sus obras, vuelve a ser niña y nosotros, al leerla, también.

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