“Soberanía de los pueblos y el apoyo que podamos seguir brindando al pueblo de Cuba”, expresó la mandataria en respuesta a una pregunta sobre la marcha en respaldo a la isla realizada el domingo en esta capital, la cual reunió a miles de personas.
Durante su habitual conferencia de prensa, la dignataria comentó que justo ayer conversó con el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas, y con la Secretaría de Marina “para poder enviar un nuevo apoyo” a la mayor de las Antillas.
Aludió también a la ayuda enviada a Venezuela tras los dos devastadores terremotos del 24 de junio y adelantó la salida de otros barcos con cargamento luego de que los ciudadanos se organizaran para poder llevar insumos al país suramericano.
“En próximas semanas van a ir dos barcos a Venezuela de la Secretaría de Marina y vamos a seguir enviando apoyo a Cuba y, a través de Amexcid (Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo), hay mucha colaboración” con la isla, agregó.
Miembros de más de 90 organizaciones, entre estas el movimiento mexicano de solidaridad con la isla y la asociación de cubanos residentes aquí marcharon el domingo para condenar la política agresiva de Estados Unidos, en otra demostración de que la nación antillana “no está sola”.
Entre banderas de la isla, los participantes emprendieron el recorrido en horas de la mañana desde el Hemiciclo a Juárez, para conmemorar también el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en el oriente del país caribeño.
Gritos de “Cuba sí, yanquis no”, “Cuba no se doblega” y “A tumbar, a tumbar el bloqueo criminal” emergieron entre los miembros de organizaciones sociales, partidos, sindicatos y ciudadanos en general, quienes pidieron a México enviar petróleo a la mayor de las Antillas.
Tras concluir la movilización frente a la antigua embajada de Estados Unidos aquí, los organizadores dieron lectura a una declaración conjunta en la cual denunciaron el reforzamiento del bloqueo, que afecta drásticamente ámbitos tan sensibles como el sistema de salud.
Además, manifestaron su rechazo a la amenaza de agresión militar a la isla, la persecución de las fuentes de financiamiento de la nación caribeña y el cerco energético aplicado por Washington, al cual calificaron de “castigo colectivo cruel, que puede catalogarse de genocidio”.
Los firmantes llamaron a unir fuerzas frente a “la arremetida imperialista y fascista sobre Cuba” y los pueblos de América Latina, así como a echar a andar todas las formas posibles de respaldo al país caribeño.


