María Corina Machado regresa a la sede de Vente Venezuela en Caracas tras más de dos años en la clandestinidad
María Corina Machado pisó este martes la sede nacional de su partido, conocida como «El Bejucal», en el municipio Chacao de Caracas, por primera vez en más de dos años, en una visita cargada de emoción que coronó su regreso a Venezuela tras una larga etapa de persecución y exilio.
La líder opositora había vuelto al país el domingo 25 de octubre, poniendo fin a casi diez meses fuera de Venezuela. Su primera aparición pública fue en la iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara, desde donde emprendió un recorrido terrestre de unos 400 kilómetros a través de cuatro estados hasta llegar a Caracas esa misma noche, confirmando su retorno con el mensaje «Estoy aquí. Con ustedes».
Dos días después, su llegada a El Bejucal fue recibida con gritos de «¡Llegó!» por coordinadores estadales, trabajadores y militantes del partido que la esperaban en la sede.
Vente Venezuela describió el momento en sus redes sociales: «Nuestra casa nacional El Bejucal se viste de esperanza. Llega a su sede abrazada por sus coordinadores estadales y por todo un equipo que nunca dejó de trabajar, organizar y luchar en cada rincón de Venezuela».
Las imágenes del reencuentro, difundidas por el partido, mostraron abrazos, lágrimas y una multitud de teléfonos registrando el momento. «Cada rostro, cada apretón de manos y cada lágrima en El Bejucal resumen el amor de un equipo y de un país que nunca ha dejado de luchar», publicó la organización.
En su intervención ante los presentes, Machado afirmó que Venezuela será «un referente para el mundo» por la resistencia de su población frente a la dictadura, y reiteró su objetivo de impulsar una transición democrática con elecciones libres y verificables.
El retorno fue posible gracias a una gestión diplomática de Estados Unidos. El secretario de Estado Marco Rubio confirmó que Washington negoció con el gobierno venezolano de Delcy Rodríguez semanas antes, comunicando que esperaba que Machado pudiera ingresar sin obstáculos ni represalias. Las autoridades venezolanas llegaron a asegurar que podía entrar incluso por un aeropuerto.
Rodríguez, sin embargo, restó importancia al regreso y lo calificó de «show», señalando que «podía evitarse, ahí están los aeropuertos», y exigió a Machado «arrepentimiento, remordimiento y rectificación» por su conducta política previa. Diosdado Cabello respaldó esa postura.
El regreso puso fin a una clandestinidad que se extendió desde agosto de 2024, cuando Machado se ocultó en Venezuela tras respaldar las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales, en las que el régimen chavista proclamó ganador a Nicolás Maduro pese a las denuncias masivas de fraude.
El 9 de diciembre de 2025 salió del país de forma encubierta, por vía terrestre hasta la costa y luego en embarcación hacia Curazao, para viajar a Oslo, donde el Comité Noruego del Nobel le había otorgado el Premio Nobel de la Paz 2025. Su hija Ana Corina Sosa recibió el galardón en su nombre el 11 de diciembre de ese año.
Tras salir, Machado intentó regresar al menos siete veces entre junio y septiembre de 2026, siendo bloqueada en todas las ocasiones. El intento más documentado fue la llamada «Operación Ítaca», del 21 y 22 de septiembre, en la que Venezuela le negó la entrada tres veces en menos de 24 horas, bloqueando vuelos desde Ciudad de Panamá y cancelando una salida marítima.
Paralelamente a su regreso, la Plataforma Unitaria presentó un «Gran Acuerdo Nacional» con 14 iniciativas para democratizar Venezuela y una hoja de ruta hacia elecciones generales que contempla a Machado al frente del proceso.
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