Marco Rubio acusa al régimen cubano de enriquecer a su élite militar mientras el pueblo sufre apagones y escasez

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó al régimen cubano de acaparar los recursos energéticos, marítimos y tecnológicos de la isla para enriquecer a su cúpula militar y a personas cercanas al poder, mientras la población enfrenta apagones, escasez y estancamiento económico.
En una declaración que refuerza el mensaje político de las sanciones anunciadas este jueves, Washington también señaló a Cuba como plataforma de operaciones de actores internacionales hostiles a Estados Unidos.
«La élite gobernante de Cuba está acaparando los recursos energéticos, marítimos y tecnológicos de la isla para su propio enriquecimiento, dejando al pueblo cubano enfrentándose a apagones, escasez y una economía estancada», señala el pronunciamiento, publicado en la tarde.
Rubio pone el foco en el enriquecimiento de la élite cubana
El secretario de Estado sostuvo que el Gobierno cubano depende de una red de empresas estatales, sociedades mixtas e intermediarios en el extranjero para mantener un sistema económico que, según denunció, favorece a los sectores vinculados al poder.
En ese contexto, acusó a los aliados internacionales de La Habana de suministrar equipamiento militar que contribuye a sostener las fuerzas armadas cubanas y facilita la represión interna.
El pronunciamiento introduce así una dimensión política y social a las sanciones anunciadas este jueves: la acusación de que los recursos de la isla son utilizados para beneficiar a la élite gobernante mientras los ciudadanos padecen las consecuencias de la crisis económica y energética.
Rubio también puso especial énfasis en los beneficios económicos que, según Washington, obtienen funcionarios y familiares de altos dirigentes mediante estructuras empresariales opacas fuera de Cuba.
Advertencia a familiares de dirigentes y redes empresariales en el extranjero
También identifica a Any Rodríguez Lastres, hija de Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), quien ya había sido sancionada anteriormente.
Ambos nombres figuraban entre los objetivos de las medidas divulgadas previamente por el Departamento de Estado, pero la nueva declaración destaca el papel que Washington atribuye a las redes familiares y empresariales vinculadas a la cúpula del poder cubano.
«La Administración Trump no permanecerá de brazos cruzados mientras el régimen cubano canaliza los recursos de la isla hacia su élite militar», advirtió Rubio.
El secretario de Estado añadió que Washington tampoco tolerará que personas cercanas al régimen y sus familiares obtengan beneficios de redes opacas en el extranjero.
Cuba como plataforma de actores hostiles a Estados Unidos
Otro de los elementos centrales de la declaración es la acusación de que el territorio cubano sirve como base de operaciones para actores internacionales que representan una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Rubio afirmó que Cuba continúa funcionando como plataforma para una coalición global de actores hostiles a Estados Unidos que buscan amenazar, espiar y conspirar contra el país y sus intereses.
El señalamiento sitúa las sanciones no solo en el ámbito de los derechos humanos y la represión política, sino también en el de la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
La declaración no presenta en ese pasaje pruebas específicas sobre las presuntas operaciones de espionaje, pero deja claro que Washington considera las relaciones militares y de seguridad internacionales de La Habana un componente central de su política de presión.
Las sanciones anunciadas este jueves
Las autoridades estadounidenses también identificaron cinco embarcaciones como bienes bloqueados.
Además, el Departamento del Tesoro emitió una determinación que permite imponer sanciones económicas a personas extranjeras que operen o hayan operado en los sectores de la electrónica, la manufactura, el transporte marítimo y la tecnología de la economía cubana.
Las medidas fueron adoptadas al amparo de la Orden Ejecutiva 14404, que autoriza sanciones contra personas relacionadas con la represión en Cuba y con amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
El Departamento de Estado había divulgado previamente una hoja informativa con los detalles de las designaciones.
La declaración posterior de Rubio no constituye una segunda ronda de sanciones, sino una exposición de las razones políticas y de seguridad nacional con las que la Administración Trump justifica las medidas.
El mensaje apunta directamente a la cúpula militar y económica cubana, a sus conexiones familiares y a sus socios internacionales, y establece un contraste entre los recursos que Washington atribuye a esas estructuras y las dificultades cotidianas que enfrenta la población de la isla.
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