Pekín rechazó este viernes las sanciones impuestas por Estados Unidos contra dos empresas chinas acusadas de suministrar equipos militares a Cuba y advirtió de que adoptará "todas las medidas necesarias" para proteger los derechos e intereses de sus compañías. "La cooperación entre China y Cuba es abierta y transparente", afirmó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun, quien expresó la oposición del país asiático a las sanciones unilaterales y a la aplicación extraterritorial de medidas estadounidenses. Guo aseguró que China rechaza firmemente que Washington "interfiera y socave" la cooperación entre ambos países y reiteró el apoyo de Pekín a Cuba en la defensa de su soberanía y frente a las injerencias externas. Las sanciones, anunciadas el jueves por el Departamento del Tesoro estadounidense, afectan a las compañías chinas CEIEC y Beijing H&C Technologies, compañías relacionadas con la comercialización de sistemas electrónicos, de vigilancia y seguridad. Según Washington, ambas participaron durante 2026 en operaciones para suministrar componentes y equipamiento militar a Cuba mediante la sociedad cubana Duna S.A., sancionada en agosto por sus vínculos con las importaciones militares procedentes de China y Rusia. Guo aseguró que China rechaza firmemente que Washington "interfiera y socave" la cooperación entre ambos países y reiteró el apoyo de Pekín a Cuba en la defensa de su soberanía El vocero chino no respondió directamente a esas acusaciones ni precisó qué medidas podría adoptar Pekín para proteger a las firmas sancionadas. El nuevo paquete estadounidense incluye sanciones contra un total de ocho entidades y dos personas –Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja, hermano del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, en el momento de su muerte jefe de Gaesa, y Any Rodríguez Lastres, hija de Ania Guillermina Lastres Morera, actual presidenta del poderoso grupo empresarial– por sus vínculos con las élites cubanas, el transporte de petróleo hacia y desde la Isla y el suministro de material militar. Entre las empresas afectadas figuran también cuatro compañías vinculadas al transporte de crudo y derivados, además de las estatales cubanas Cubaelectrónica y Tecnosime. Washington identificó asimismo cinco buques como propiedad bloqueada, una medida que restringe las operaciones que pueden realizarse con esas embarcaciones sin autorización del Gobierno estadounidense.



