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Las Tunas aplasta a Industriales y empata la final


Las Tunas respondió con una blanqueada de 9-0 sobre Industriales y dejó igualada a una victoria por bando la final de la Liga Élite del béisbol cubano. El golpe llegó en el estadio Latinoamericano, donde el pitcheo sostuvo un duelo cerrado durante seis entradas antes de que los Leñadores rompieran el cerrojo y castigaran sin piedad al bullpen azul.

El juego cambió de rumbo en el séptimo inning, justo cuando la tensión ya empezaba a comerse cualquier margen de error. Andy Vargas había sostenido a Industriales durante buena parte del choque, pero Las Tunas encontró la rendija que necesitaba con imparables consecutivos de los hermanos Alarcón y un batazo de Henry Quintero al jardín izquierdo que abrió la compuerta. A partir de ahí, el relevo capitalino no pudo contener el empuje visitante y la pizarra se inclinó de manera definitiva.

La entrada siguiente terminó de desnudar la fragilidad industrialista. Entre un doble, un error en tiro y la presión de una ofensiva que ya olía sangre, los Leñadores sumaron otra carrera y dejaron el partido prácticamente sentenciado antes del noveno capítulo. Entonces llegó el racimo de cinco anotaciones que cerró la cuenta y redondeó una paliza que no admite maquillajes.

Más allá del marcador, el triunfo de Las Tunas confirma una de las pocas verdades sólidas que todavía ofrece el béisbol cubano: cuando el juego se aprieta, gana quien ejecuta mejor. En una Liga Élite marcada por la irregularidad ofensiva, el pitcheo tunero resistió el arranque y la ofensiva respondió con batazos oportunos, mientras Industriales volvió a mostrar que el nombre pesa más que la consistencia cuando la final exige carácter de verdad.

Henry Quintero firmó una de las actuaciones más contundentes de la noche, con tres hits, triple, jonrón, dos anotadas y tres impulsadas. También destacaron Liuber Gallo y Yassel Conrado Izaguirre, ambos con jornadas de tres imparables. Del lado azul, Yaser Julio González sostuvo la producción individual con tres sencillos, pero su aporte quedó enterrado en una ofensiva que nunca encontró el momento de romper el cerrojo.

La serie se toma ahora un día de descanso antes de volver al estadio Julio Antonio Mella, donde Industriales llega obligado a reaccionar. El marcador global quedó empatado, pero el envión lo tiene Las Tunas. En una final corta, cada desliz cuesta demasiado, y esta vez los capitalinos lo pagaron con una derrota limpia, dura y sin excusas.

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