El Museo Nacional de Artes Decorativas, custodio de la mayor colección de arte chino y japonés de Cuba, celebrará su aniversario 62 con una exposición que promete ser todo un viaje en el tiempo y el espacio. Bajo el título De Oriente a Occidente. Reinterpretaciones europeas de la porcelana asiática, la muestra abrirá sus puertas el viernes 24 de julio a las 3:00 p.m. en la emblemática sede del Vedado capitalino, un palacete que otrora fuera hogar de la Condesa Revilla de Camargo.
Según informó la institución en una nota de prensa, la exhibición busca mostrar al público, a partir de sus propias colecciones, cómo la porcelana proveniente de China y Japón —países pioneros en la producción de esta preciada cerámica— marcó un antes y un después en la cerámica europea. La influencia de estos estilos milenarios, que comenzó a sentirse desde el siglo XVII, se extendió hasta bien entrado el siglo XX, transformando para siempre el gusto estético del Viejo Continente.
La muestra permitirá apreciar diálogos fascinantes entre oriente y occidente. Los visitantes podrán comparar las porcelanas de manufactura Imari, Gozu, Kakiemon o Satsuma, procedentes de Japón, con las creaciones de las fábricas europeas de Derby (Inglaterra), Meissen (Alemania), Chantilly (Francia) o Viena (Austria). Piezas que, aunque nacidas en latitudes opuestas, comparten líneas, colores y una sensibilidad estética que las hermana.
Pero la exposición va más allá. También se exhibirán piezas de porcelana china originarias de los hornos de Dehua y Jingdezhen, junto a creaciones de manufacturas como Saint Cloud, Samson (Francia) y Delf (Holanda). Un apartado especial estará dedicado a las llamadas «Chinerías» o «Chinoiserie», aquellas piezas producidas en Europa que evocan un ideal místico y exótico del gigante asiático, una fantasía decorativa que cautivó a las cortes europeas durante siglos.
La curaduría de esta singular muestra corre a cargo del director del museo, Yosvanis Fornaris Garcell, quien ha querido poner en valor la huella imborrable que el arte asiático dejó en la sensibilidad europea. La exhibición no solo es un ejercicio de comparación estilística, sino también una lección de historia del gusto, que revela cómo el intercambio cultural ha moldeado la manera de crear y apreciar la belleza en distintas épocas y continentes.
Una gala artística en el jardín de las cuatro estaciones completará la jornada festiva donde la música será la otra gran protagonista. Actuarán el guitarrista Luis Manuel Molina, el cantautor Rafael Espín, la intérprete Adria Granda, y las agrupaciones Aedas (música antigua) y Real Maravilloso (orquesta de vientos), junto a otros invitados.
