
Foto: Ricardo López Hevia
Santo Domingo.– La ceremonia de izamiento de banderas dio la bienvenida oficial en la Villa Centroamericana a las 37 delegaciones que animarán los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo-2026, la edición histórica del centenario.
El ascenso paulatino de los estandartes representó el reencuentro de una región que, desde hace cien años, ha hallado en la deportividad un puente de identidad y hermandad. En medio de ese concierto de colores, la bandera de la estrella solitaria reclamó su espacio en lo más alto del mástil dominicano.
Para la comitiva cubana presente en el acto, ver desplegarse el lienzo azul, blanco y rojo en el viento quisqueyano fue un momento de profunda introspección. En el ondear no solo se reflejó la representación de un país; se concentraron meses de extenuantes jornadas de entrenamiento en condiciones sumamente complejas, carencias materiales superadas a fuerza de voluntad y el empeño colectivo de no claudicar ante las dificultades.
A decir del vicepresidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, Omar Venegas, «esta ceremonia es el punto de partida para que cada atleta cubano demuestre en la competencia la grandeza de nuestra patria.
«Los deportistas cubanos presentes en la villa centroamericana han encontrado aquí un lugar idóneo para poder descansar, alimentarse y entrenar en óptimas condiciones previo a cada debut», agregó.
Cuba asiste a esta edición histórica de los Juegos con un contingente en el entorno de los 500 atletas, matrícula que supera el registro de la anterior cita de San Salvador-2023.
La meta es ratificarse en la vanguardia regional y asegurar un puesto dentro del selecto trío que liderará el medallero general por países, propósito que exigirá la máxima eficiencia de sus representantes ante potencias del área con calendarios más extensos.
La cita de Santo Domingo reúne a más de 6 200 atletas en el evento multideportivo regional más antiguo de la era moderna. Detrás de ese impresionante despliegue numérico subyace un mosaico de historias de superación, relevos generacionales y la ilusión de miles de jóvenes que aspiran a estampar su firma en el libro de oro del centenario.
La inauguración oficial tendrá lugar en la noche de este viernes sobre la pista del remodelado Estadio Olímpico Félix Sánchez, escenario que acogerá una gala artística concebida para hermanar la historia, la identidad cultural de la cuenca del Caribe y la tecnología de vanguardia.
Sin embargo, para Cuba la batalla ya comenzó en el instante en que su bandera besó el viento de Santo Domingo, con la firme promesa de seguir ensanchando un legado que no cree en las dificultades.










