Moscú, 24 jul.- El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (CGRI) de Irán emitió este viernes una advertencia a la población civil de los países que albergan tropas estadounidenses, instándola a mantenerse alejada de las zonas donde se encuentran desplegadas.
El cuerpo de élite pidió a los civiles que, por su propia seguridad, se mantengan a al menos 500 metros de los lugares donde el personal estadounidense está alojado de forma encubierta.
Irán lanzó este viernes una nueva serie de represalias coordinadas contra bases estadounidenses en la región del Golfo y Oriente Medio. En el marco de la operación Saeqeh (Relámpago), drones de ataque Arash alcanzaron la base aérea de Sheikh Isa en Baréin —impactando tanques de combustible, almacenes de equipos, grandes hangares y alojamientos de tropas— y la base de Al Azraq en Jordania, donde fueron atacados hangares de aeronaves, de mantenimiento y destacamentos de soldados.
Paralelamente, dentro de la 27.ª oleada de la operación Nasr‑2 (Victoria-2), el CGRI aseguró haber golpeado con drones pesados de ataque de última generación un gran depósito de municiones en la base Ali Al Salem, en Kuwait, que habría quedado completamente destruido tras una serie de explosiones en cadena; el mismo comunicado afirma que seis grandes hangares de personal fueron arrasados, otros tres resultaron gravemente dañados y un gran número de militares estadounidenses habrían muerto o resultado heridos.
Horas antes, una lluvia de bombardeos estadounidenses sacudió el territorio de la República Islámica. Según informes preliminares, los ataques tuvieron lugar entre las 3:15 y las 3:40 en las localidades de Khandab, Taft y Shirkuh (provincia de Yazd), Anarak (Isfahán), Borujerd (Lorestán), Jask (Hormozgan) y Konarak (Sistán y Baluchistán), recoge Tasnim.
A su vez, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó que había efectuado la 13.ª ronda consecutiva de bombardeos contra Irán. Los bombardeos se dirigieron contra centros de mando, almacenes de drones, redes de comunicaciones, puestos de vigilancia costera y capacidades marítimas de la Guardia Revolucionaria Islámica, afirmó el organismo.
Pese a que el presidente estadounidense, Donald Trump, rebajó este miércoles el estatus del conflicto entre EE.UU. e Irán, al afirmar que no libran una guerra sino apenas pequeñas escaramuzas, lo cierto es que los dos países intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Comando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval de puertos iraníes.
Trump, advierte que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenaza con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar. Teherán afirma que actúa en respuesta a las violaciones del memorándum de entendimiento por parte de Washington.
Este miércoles, Trump, lanzó una advertencia a Irán en medio de la nueva escalada entre ambas naciones. El mandatario amenazó con bombardear un puente o una central eléctrica por cada ataque que la República Islámica realice contra un barco en el estrecho de Ormuz.
Un día antes, Trump había afirmado que su país ejecutaría ataques con mucha fuerza contra cualquier lugar donde Irán esté siquiera pensando en armas nucleares.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán respondió este miércoles con una advertencia propia. La institución militar aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní.
Además, el CGRI advirtió sobre una escalada regional en caso de que Estados Unidos cumpla sus amenazas y afirmó que «no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo»; asimismo, anunciaron que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques. (Texto y foto: RT)
