Intermedias USA: Desconfianza
Cuba Si Portada

Intermedias USA: Desconfianza

La actitud de Donald Trump de mantener a toda costa la mayoría republicana en las muy cercanas elecciones legislativas, el 3 de noviembre en Estados Unidos, hace crecer la desconfianza de gran número de sus opositores demócratas, así como de los denominados independientes, conociendo el estilo dictatorial del susodicho, que puede ir desde la intimidación al votante hasta apoderarse de las papeletas.

No son pocos los demócratas que piensan así, que no descartan que pueda suceder, con un nivel de confianza en su punto más bajo. 
Votantes registrados que se identifican como demócratas han perdido la fe en los resultados electorales de Estados Unidos desde las elecciones legislativas de hace cuatro años, según una encuesta de The Associated Press y el NORC Center for Public Affairs Research. Su confianza en que los votos se contarán con precisión cayó de 75% en el 2022 a 55% este año.

La abrumadora mayoría de los votantes demócratas también afirma que el intento del presidente de influir en las elecciones es un problema grave, una opinión que comparten los independientes, pero no, por supuesto, la mayoría de los republicanos.

Mientras tanto, la confianza de los votantes republicanos en los resultados ha aumentado ligeramente desde el 2022, pero aun así es menos probable que digan que confían en el proceso electoral más que los demócratas.

Una encuesta, realizada a menos de dos semanas de las elecciones, muestra cómo ha cambiado la opinión desde que Trump regresó a la Casa Blanca el año pasado y comenzó un amplio esfuerzo por ampliar la autoridad federal sobre los comicios. Aunque la Constitución otorga a los estados y al Congreso el control de los procesos de votación, el susodicho ha intentado reformarlos mediante acciones ejecutivas y demandas.

Con las elecciones del 3 de noviembre acercándose, el presidente republicano ha indicado que quiere que los fiscales federales estén atentos al fraude, lo que sugiere que podría intentar impugnaciones legales si los votos no le favorecen.

ESTRATEGIA OFICIAL

El gobierno de Trump ha impulsado distintas estrategias para influir en las elecciones legislativas de este año. Chris Diaz, director de seguimiento legislativo en Voting Rights Lab, señaló que el grupo ha visto como estados aliados han aprobado varias versiones de las propuestas del republicano.

El grupo publicó recientemente un informe en el que destacó algunas de las áreas clave que atraen la atención de los legisladores republicanos, como el voto por correo, la identificación de votantes y la búsqueda de extranjeros no ciudadanos en padrones electorales.

El voto de los extranjeros no ciudadanos ha sido un foco del gobierno de Trump a pesar de que es un problema poco frecuente. El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció recientemente cargos en aproximadamente 90 casos por diversos tipos de conducta electoral indebida, incluidos 50 contra personas que presuntamente votaron a pesar de no ser ciudadanos. Estados Unidos tuvo 227 millones de votantes registrados para la elección presidencial del 2024.

El Brennan Center for Justice ha identificado casi 40 leyes en 21 estados que entraron en vigor para esta temporada electoral y que harán más difícil que los votantes elegibles puedan registrarse, permanecer en el padrón o emitir su voto.

El informe del centro, que forma parte de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, reveló que muchas de las nuevas leyes están dirigidas a subgrupos de votantes.

“Lo que quiero que los votantes saquen de esto es que las elecciones todavía son administradas por los estados y que todavía hay personas en muchos estados que intentan que sea más difícil votar», explicó Sean Morales-Doyle, director del Programa de Derechos Electorales y Elecciones del centro: «Pero eso es mayor razón para hacer un plan, votar y participar”.

DETERIORO REPUBLICANO

La campaña de elecciones intermedias del Partido Republicano se ha convertido en una operación de emergencia a pocos días de noviembre, mientras los funcionarios se apresuran a evitar derrotas en una serie de escaños que antes se consideraban seguros; ahora temen cada vez más que esto pueda costarles el control total del Congreso.

El deterioro del panorama ha alarmado a los operadores republicanos en varios estados clave, obligando al partido a destinar recursos a distritos y estados tradicionalmente republicanos, a costa de sus ambiciones —antes más amplias— en zonas demócratas.

Y tras meses de presionar al presidente Donald Trump para que intensificara sus viajes en apoyo a candidatos clave, algunos republicanos temen ahora que se haya vuelto tan impopular que su presencia en la campaña podría, en algunos casos, causar más daño que beneficio.

Un republicano de la Cámara de Representantes que busca la reelección comentó sobre los índices de popularidad del presidente: “Trump está hundiendo al partido”.

El sombrío panorama que afecta al Partido Republicano se produce tras semanas de encuestas que indican que va camino de perder la Cámara de Representantes —en medio de un intenso malestar de los votantes por la agresión a Irán y el aumento del costo de la vida— y que corren un grave riesgo de perder también su mayoría, antes sólida, en el Senado.

El creciente número de contiendas reñidas ha complicado los planes de los líderes republicanos de recuperar terreno inyectando cientos de millones de dólares en la recta final. A pesar de una enorme ventaja financiera, impulsada en parte por el supercomité de acción política (super PAC) a favor de Trump, MAGA Inc., el gasto realizado hasta ahora no ha logrado cambiar significativamente las perspectivas republicanas, ya que se está desviando más dinero hacia contiendas que antes se daban por ganadas cómodamente.

El Senate Leadership Fund, el principal super PAC republicano para las elecciones al Senado, ya ha suspendido sus reservas de anuncios en Carolina del Norte y ha destinado al menos diez millones de dólares millones a Kansas, estado que no elige a un demócrata para el Senado desde 1932. También invirtió recientemente cinco millones dólares en Carolina del Sur para impulsar a la senadora titular Darline Graham, ante la preocupación de algunos republicanos de que esté perdiendo terreno frente a la demócrata Annie Andrews en este estado profundamente republicano.

Casi 300 millones de dólares ha destinado el hombre más rico del mundo, Elon Musk, a apoyar la campaña del partido trumpista, que se suma a los más de 100 millones de dólares que el Senate Leadership Fund ha gastado en Texas para apoyar a Ken Paxton, quien lucha por consolidar el respaldo republicano en su contienda contra el demócrata James Talarico, tras una dura campaña de primarias. El propio Trump ha viajado ya tres veces a Texas en un mes para movilizar a los votantes a favor de Paxton.

“Todos esperábamos que la guerra hubiera terminado ya, pero no es así”, dijo un asesor de Trump. “No deberíamos tener que librar una batalla en un lugar como Texas, pero obviamente la tenemos”.

Se espera que los principales líderes republicanos que gestionan los gastos para la Cámara de Representantes restrinjan su enfoque en los próximos días, redoblando esfuerzos en contiendas que consideran ganables y recortando drásticamente la inversión en candidatos cuyas posibilidades se desvanecen, según señalaron varias personas familiarizadas con el asunto.

Esta selección de objetivos supondrá un nuevo reconocimiento del desafío que enfrentan los republicanos, así como un intento de concentrar recursos en aquellos candidatos capaces de defender sus escaños o de arrebatar distritos a los demócratas, limitando así el avance general de estos últimos.

GOLPE

El Cook Political Report asestó el golpe más reciente el viernes al inclinar hacia el bando demócrata 18 contiendas de la Cámara. Entre ellas figuran cinco escaños muy disputados en Iowa, Pensilvania y Washington que, según las proyecciones de este análisis de gran influencia, tienen ahora más probabilidades de ser ganados por los candidatos demócratas.

El panorama en el Senado tampoco ofrece mucho alivio al Partido Republicano. Paxton se enfrenta a una constante filtración de grabaciones de audio perjudiciales procedentes de un evento privado de recaudación de fondos, lo que aumenta la frustración de los dirigentes republicanos, quienes ya consideraban que su campaña era deficiente. Los demócratas lideran las encuestas en estados clave como Georgia y Carolina del Norte, al tiempo que protagonizan campañas competitivas en estados tradicionalmente republicanos como Alaska e incluso Kansas.

En fin, todo ello subraya lo conocido sobre la falsedad de una democracia como la de Estados Unidos, donde sólo puede aspirar a competir y ser elegido quien tenga más dinero o alguien que lo apoye al respecto.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *