Así ocurrió hoy con el joven judoca cubano Marlon Herrera, quien se coronó en la división de hasta 73 kilogramos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
Fue uno de los combates más rápidos que hemos tenido en esta cita, pero esos segundos equivalen a cientos de horas de entrenamiento, y lejos de las mejores condiciones, por eso lo hace mucho más especial.
Lo estábamos entrenando en el calentamiento y nada, salió, dijo sobre su victoria por ippón ante el mexicano Ulises Méndez cuando habían transcurrido apenas nueve segundos de combate.
En diálogo con la prensa reconoció que salió a buscar la pierna de su contrario, que era el plan para los minutos iniciales.
Yo vine a buscar esta medalla de cualquier color, pero mi compromiso conmigo mismo era el oro, confesó.
Sobre los rivales indicó que los conocía a todos porque los enfrentó en eventos anteriores, pero todo salió bien y pudo cumplir con una deuda muy íntima.
Primero que todo se lo dedico a mi abuelita que falleció recientemente, a mi mamá, a mi papá, a mi familia en general, y a todos los que me siguen, afirmó.
Al referirse a sus metas futuras habló de los venideros Juegos Panamericanos de Lima 2027, aunque reconoció que el nivel sube mucho cuando se suman judocas de Canadá, Estados Unidos y Brasil.
Pero con fe todo sale. Este es un premio muy grande porque a pesar de todo lo que estamos pasando se lograron los objetivos, concluyó.
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