Siempre habría de ser así: judo, fútbol, bádminton, béisbol… cada deporte ha de convidar a un festival de competencias y emociones. En esta cita, ganó la masividad; quedó demostrado que existen alternativas viables para no dejar de jugar, prepararse y buscar nuevos talentos. También evidenció detalles organizativos por pulir.
Yasmiany Pedroso González, subdirectora provincial de Actividades deportivas, resaltó que, en un contexto de fuertes restricciones, el Festival Deportivo Escolar (FDE) constituyó uno de los resultados más significativos del año para la categoría escolar.
Aludió a cómo el hecho de convertir a cada municipio en sede principal, permitió garantizar la participación masiva sin requerir traslados provinciales onerosos.
“Intervinieron 29 Combinados Deportivos, hubo actividad en 27 deportes por semana, y estuvieron involucrados 10 mil 258 atletas (6873 varones y 3385 hembras), 472 de ellos de la Eide (292 y 180), así como 1108 entrenadores, 347 árbitros y 387 instalaciones. A la par, se realizaron 107 Fórum de Ciencia y Técnica”.
Destacó entre las fortalezas la cobertura total de los 11 municipios, de acuerdo con el principio de igualdad; la alta participación de la categoría escolar; la activación de las estructuras municipales; la integración de los organismos locales en la logística y ambientación del evento; y el aprovechamiento de instalaciones alternativas.
Sin embargo, se refirió asimismo a un grupo de debilidades, como insuficientes aseguramientos deportivos y el nivel competitivo desigual en municipios, en correspondencia con la cantidad de atletas con nivel técnico en cada deporte.
Ejemplificó que la lucha es muy fuerte en San Antonio de los Baños y Alquízar, no así en los demás, y otro tanto sucede con el judo en San Antonio y Artemisa. Por tanto, son los de mayor matricula en la Eide Julio Díaz.
Pedroso González señaló las recomendaciones dejadas por esta edición del FDE, principalmente la de consolidar el modelo descentralizado con una guía metodológica provincial más precisa, que unifique reglamentos, sistemas de puntuación y estándares mínimos de organización, sin renunciar a la ejecución municipal.
Igualmente se ha de implementar un plan de aseguramiento material escalonado: distribuir con antelación un kit básico de implementos (balones, cronómetros, petos, cintas métricas) a los municipios más deficitarios, combinado con talleres de producción local de medios alternativos.
“Debemos fortalecer la preparación de los organizadores municipales, mediante un seminario provincial previo a los festivales, en el cual se compartan experiencias exitosas de los destacados y se capacite en la adaptación de reglamentos a espacios no convencionales.
“Tenemos que garantizar una observación provincial mínima, al designar a un comisionado o metodólogo que, en medios alternativos, pueda visitar cada municipio durante el festival para evaluar la calidad y dejar constancia del trabajo.
“Y urge potenciar la detección de talentos durante el festival, mediante la entrega a los entrenadores de las Eide y academias provinciales de los registros de rendimiento de los niños más destacados, para que la descentralización no debilite el vínculo con la reserva deportiva”, subrayó.
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