Radio Rebelde

El Camagüey tiene huella y memoria de Ramiro Valdés Menéndez



Camagüey, Cuba.- Miles de camagüeyanos, encabezados por el Primer Secretario del Comité provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC), Walter Simón Noris; el Gobernador, Jorge Enrique Sutil; representantes del Ministerio del Interior (Minint), de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y de las organizaciones sociales y de masas, acudieron a la Plaza Mayor General Ignacio Agramonte, para rendir homenaje póstumo al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez.

En los camagüeyanos está la huella y la memoria imborrable de jornadas de trabajo compartidas en diversas esferas, militares y civiles.Integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), cuentan las experiencias de la labor desde los órganos del Ministerio del Interior.

Ramiro Hernández Serrano, combatiente en El Escambray y en los llanos de la antigua provincia de Las Villas, refiere que cuando llega la columna invasora del Che, una parte de los combatientes se une a ese tropa.

Yo me quedé en El Escambray; y después me designaron para la Seguridad del Estado, estuve en la Lucha Contra Bandidos (LCB), hasta que liquidamos a los alzados y contrarrevolucionarios.

Luego pasé para Seguridad Personal, hasta el año 1965, atendiendo a Fidel, a Raúl, a Ramiro, a Almeida, a todos. Yo era chofer y varias veces llevé a Ramiro a Nuevitas. Como jefe tenía un tratamiento especial; con los compañeros, divino; era esencial, sabía lo que hacía.

Alcides Miranda Castro, se incorpora a las Fuerzas Armadas Revolucionarias en la especialidad de Contrainteligencia.

Ramiro fue, es, y será siempre el maestro de generaciones de los oficiales de la Contrainteligencia. A él le debo grandes experiencias en el tiempo que fue Ministro del Interior. Formó un órgano muy sólido con grandes resultados para la supervivencia de la Revolución en aquellos tiempos.

Nos desarrollamos en esa función de los Órganos de la Seguridad del Estado, precisamente bajo las enseñanzas y principios de él. Ramiro fue un ejemplo de educador con sus subordinados; y hay que hablar de esa experiencia, de esa enseñanza que dio Ramiro Valdés.

En los últimos años muy frecuentes fueron las visitas del Viceprimer ministro de la República, Ramiro Valdés Menéndez, para chequear programas y obras estratégicas para el desarrollo de la provincia de Camagüey.

Miriam Echavarría Becerra, especialista de la Secretaría en el Gobierno provincial:

Durante muchos años tuve la dicha de poder atender, con orgullo, satisfacción y gran compromiso a nuestro querido Comandante de la Revolución. Venía a la provincia siempre preocupado por las acciones que se estaban haciendo en la modernización de la Fábrica de Cemento, en Nuevitas.

Siempre estaba muy preocupado y muy atento al Camagüey Legendario, que se pudiera desarrollar, que de verdad Camagüey siga siendo lo que es. Siempre sus enseñanzas quedarán para nosotros los camagüeyanos.

Fue un compañero excelente. Sus decisiones eran, para nosotros, indicaciones y órdenes a cumplir todo el tiempo. Siempre le agradeceremos y recordaremos con honor. Honor y gloria a Ramiro Valdés Menéndez.

René Jiménez Bueno, actualmente Director adjunto de la Empresa de Proyectos de Ingeniería y Arquitectura número once (EPIA 11): «Conocí al Comandante durante varios años, en los chequeos de los programas de la vivienda; sector en el que trabajé antes».

Puedo decir que el Comandante es de los imprescindibles. No voy a hablar de su historia en la Revolución; pero sí de su firmeza, su dedicación, su constancia y su perseverancia en los chequeos de esos programas; porque eran varios, la vivienda, energía, combustibles, recape, materia prima y otros.

Con Ramiro no había explicaciones del incumplimiento. Era muy exacto en lo que pedía, en lo que exigía; y por supuesto, con el ejemplo personal, no había duda, ni margen para decir algo que no correspondía.

Cuando uno está al frente de un programa y tiene un incumplimiento, responder ese incumplimiento es difícil; pero más difícil es cuando el que está chequeando es alguien que es un Héroe de la República de Cuba; él no gritaba, no alzaba la voz, no daba un manotazo en la mesa; te miraba a los ojos firmemente y si a alguien se le ocurría decir, no, pero ya estamos haciendo… la pregunta sencilla era: ¿y por qué no lo hiciste antes?, ¿y por qué no lo pensaste antes?. Durante esos años, fueron más de diez, fue muy intenso.

Lo admiro, lo admiro mucho; por esa manera de conducir, es de de las personas que se siente su pérdida, porque, sin menospreciar a los demás, no es igual cuando te chequeaba Ramiro que cuando era otro dirigente, porque la única respuesta positiva era el cumplimiento. Y le digo que el Comandante era muy exacto y en los recorridos, cuando era ya, de tú a tú, era muy complicado.

En cada encuentro en Camagüey, Valdés Menéndez, insistía «en el compromiso con el país y con la Revolución, por lo que significan esas obras para el desarrollo de la economía»; y demandó el respaldo del movimiento obrero y de las organizaciones políticas en cada colectivo, interesado siempre en el programa integral para el rescate de la cultura tecnológica, y la atención a los trabajadores.

Los camagüeyanos, rinden tributo al héroe de todas las epopeyas de la Revolución, quien aseguraría en una entrevista, que como el Mayor Ignacio Agramonte, siempre se pelea con la vergüenza.

La historia nuestra está llena de cosas hechas sin recursos y sin posibilidades, sólo con la vergüenza, con la vergüenza de los cubanos. Y con eso luchamos, y por eso estamos aquí, por ese tesón de Fidel inspirado en la historia de nuestras Guerras de Independencia.

El ejemplo y el empuje del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez son banderas que mantienen en alto manos de camagüeyanos, porque la huella y la memoria, son imborrables.

Más detalles en la propuesta radial:

(Fotos de la autora y Rodolfo Blanco)



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