El cerco económico, comercial y financiero más prolongado de la historia, aplicado por la principal potencia militar del planeta contra un país pequeño, fue analizado en la Asamblea General, a pesar de la oposición de Washington y sus más cercanos aliados.
La aprobación del debate urgente, con 136 votos a favor, nueve en contra y 30 abstenciones, revela la distancia que existe entre la política exterior de Estados Unidos y el consenso de la comunidad internacional, señala un amplio editorial de Crónica.
Un aspecto clave, agrega, fue la reinstalación del Derecho Internacional, un principio que Donald Trump pretende llevar a la impotencia en su escalada de agresiones y amenazas sin precedentes.
Las intervenciones de los delegados en la sesión de la Asamblea General dejaron claro que el uso de sanciones económicas y las amenazas de agresión militar contravienen el espíritu de cooperación multilateral y el respeto a la jurisdicción soberana de cada Estado.
Con 21 años de presencia en Chile, el medio afirma que el bloqueo es interpretado por la mayoría de los Estados miembros de la ONU como un obstáculo deliberado al pueblo cubano para ejercer plenamente sus derechos.
Estados Unidos pretende estrangular económicamente a toda una nación, limitar sus recursos y el acceso a bienes esenciales, el desarrollo tecnológico y la capacidad de participación en el comercio global.
Las 136 naciones que respaldaron la resolución argumentan que el fortalecimiento pleno de las capacidades humanas y la prosperidad de un pueblo soberano, no deben estar supeditados a la conformidad con la agenda política de una potencia extranjera.
El editorial precisa que la discusión de estos temas en la ONU este año tiene una particularidad diplomática, la cual no debe ser ignorada.
Se trata, señala, del hecho de haberse requerido una votación para autorizar el debate mismo, ante la oposición directa de Estados Unidos.
Esto pone de manifiesto la creciente crispación en las relaciones multilaterales y el uso de recursos de todo tipo por la Casa Blanca, para intentar evitar que el debate llegue a la agenda de la Asamblea General, destacó este viernes Crónica Digital.
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