Por. / Irán Morejón Quintana*
Antes de iniciar el abordaje de las cuestiones que nos atañen, se les propone a los lectores adivinar quién es el autor de la siguiente frase: «Cuando hay grandes propiedades hay grandes desigualdades. Por cada hombre muy rico debe haber al menos quinientos pobres, y la opulencia de unos pocos supone la indigencia de muchos». Aunque en este análisis económico serán mencionados Marx y Lenin, resulta pertinente adelantar que la frase citada no pertenece al legado de ningún intelectual de izquierda. Una lectura atenta y reflexiva del presente artículo les revelará el nombre del pensador que se pronunció de esa manera tan contundente contra la desigualdad.
La economía es una ciencia social disfrazada de mitos populares y preñada de mucha evidencia científica que la mayor parte del público desconoce. Una de esas narrativas mitológicas plantea que la desigualdad no es un problema para la sociedad siempre que los ricos contribuyan a aliviar la pobreza de las mayorías. Pero esa telenovela economicista ha sido ampliamente refutada a la luz de las evidencias que nos aportan los estudios empíricos.
Fajnzylber, Lederman y Loayza publicaron en 1998 un abarcador estudio econométrico encargado por el Banco Mundial que analizó los factores que influyen en la ocurrencia de delitos a nivel global. Las conclusiones de dichos investigadores fueron meridianas: cuando aumenta la desigualdad empeoran los indicadores de criminalidad. (1) También de la mano del Fondo Monetario Internacional contamos con tres estudios econométricos que revelan una influencia negativa de la desigualdad en el desarrollo económico. (2) (3) (4) Estas evidencias no provienen de organizaciones de izquierda, sino de grupos de poder financiero que históricamente han defendido a ultranza el capitalismo y que han actuado como alguaciles ideológicos al servicio de sangrientas dictaduras, como ocurrió en el Chile de Pinochet.
Abunda el material científico que nos permite corroborar la fuerte correlación entre la desigualdad y las afectaciones a la salud humana, como se aprecia en el estudio econométrico realizado en 2022 por un grupo de investigadores bajo la guía de Vaccarella, que contrastó datos de 18 países europeos comprendidos en los años 1990-2015, o en la línea de investigación de los sociólogos Wilkinson y Pickett, quienes recientemente publicaron un ensayo en la revista Nature titulado Por qué el mundo no puede sustentar el lujo de los ricos, en el que se propone mejorar el reparto de la riqueza mediante el fomento de las cooperativas y otras formas empresariales basadas en la autogestión. (5) (6) La relevancia del artículo de Wilkinson y Pickett reside en que Nature es la revista científica más prestigiosa a nivel mundial y en su plataforma de divulgación no abundan los ensayos con posturas políticas explícitas.
Apenas iniciado el verano de 2026 ya se cuentan por miles los fallecidos durante las olas de calor. El peligrosísimo aumento de las temperaturas no puede ser achacado únicamente a la emisión de gases de efecto invernadero. La crisis climática está indisolublemente conectada con el modo en que se gestionan las economías en la contemporaneidad, que se basa en empresas privadas orientadas al lucro y a la acumulación perenne de excedentes. El enfoque en el crecimiento constante del Producto Interno Bruto resulta incompatible con los recursos finitos de la biosfera. Incluso Simon Kuznets, el creador de esa variable macroeconómica, se manifestó en contra de su uso generalizado para la estimación del bienestar social.
La investigación más abarcadora que se ha realizado para cuantificar los límites seguros de los sistemas clave que mantienen el equilibrio del planeta advierte que se han transgredido siete de los ocho límites biofísicos, lo que pone en riesgo a todas las especies conocidas y a la propia civilización humana. Ese panel de expertos expresó en sus conclusiones la necesidad de una transformación total y sistémica en los sectores energético, tecnológico, agroalimentario y urbanístico, mediante cambios económicos y políticos que favorezcan a las personas más pobres. (7)
La responsabilidad por la crisis ecológica que está aconteciendo no puede ser achacada por igual a todos los ciudadanos del mundo. El 10 % más rico de la población mundial ha contribuido 6.5 veces más al calentamiento global que una persona promedio. Pero la desigualdad en la contaminación se torna aún más extrema si se analiza el 1 % de los millonarios más acaudalados y, especialmente, el 0.1 % que corresponde al estrato de los ultrarricos, quienes han generado 20 y 76 veces más emisiones, respectivamente, en comparación con una persona promedio. (8) Resulta muy injusto que quienes menos contaminan terminen padeciendo los efectos del cambio climático ocasionado por el despilfarro de una minoría privilegiada.
Crecimiento y desarrollo son dos conceptos distintos. El cuerpo humano crece hasta cierto límite, pero no deja de desarrollarse a lo largo de toda la vida. De la misma manera es necesario que los países en vía de industrialización fomenten un modelo de desarrollo sostenible basado en la equidad económica que armonice con los límites de la biosfera, mientras que los países industrializados deben aplicar de forma inmediata medidas para la redistribución de la riqueza, la reducción del consumo y la utilización de energías renovables.
No es fortuito que los sociólogos Wilkinson y Pickett hayan invocado a la cooperativa como una herramienta de la economía empresarial para la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible. Desde que descollara la obra investigativa de Elinor Ostrom sobre la gestión de los recursos naturales, se conoce que las cooperativas constituyen una de las estructuras de toma de decisiones en colectivo para la mejor utilización de los ecosistemas a largo plazo. Tal como indicó la Fundación Nobel, al concederle el premio de Economía en 2009, Elinor Ostrom «demostró que cuando los usuarios utilizan los recursos naturales en forma conjunta con el tiempo se establecen reglas sobre cómo deben ser cuidados y utilizados de una manera que sea económica y ecológicamente sostenible». (9)
La empresa cooperativa no es una solución mágica, sino una herramienta que se debe utilizar de forma pertinente. Para entender las ventajas del cooperativismo resulta imprescindible conocer las dinámicas de su modelo de gestión.
Existen muchos modelos de gestión empresarial. Por ejemplo, cuando compramos un producto para el aseo personal y leemos su etiqueta, probablemente encontremos la frase: «empresa certificada por la ISO 9001». Eso significa que la empresa de cosméticos ha establecido una serie de pautas para la organización de sus actividades internas según la norma de calidad ISO 9001, con la finalidad de que el producto satisfaga las necesidades de los consumidores. En el panorama empresarial encontraremos modelos de gestión para la higiene de los alimentos, modelos de gestión para la seguridad de los medios de transporte, modelos para la gestión de residuos tóxicos…
Lo que distingue al modelo cooperativo de gestión es que sus objetivos se orientan hacia el establecimiento de estructuras democráticas para la administración empresarial, el reparto equitativo y justo de la riqueza, y una sincronía entre las metas empresariales y los intereses de la comunidad. Dado que muchos pensadores y organizaciones de izquierda han pretendido fomentar empresas basadas en la democracia y el reparto justo de la riqueza, las cooperativas han sido vórtice de intensos debates sobre el rol protagonista que deberían ocupar en una economía poscapitalista. No debe extrañar entonces que Marx afirmara en su libro La guerra civil en Francia que una unión de cooperativas era «comunismo realizable» y que abogara por divulgar las pautas del modelo cooperativo de gestión entre las masas obreras cuando escribió las instrucciones a los delegados del Primer Congreso de la Internacional. (10) También la Organización Internacional del Trabajo y las Naciones Unidas han aprobado documentos normativos para que los Estados prioricen en sus políticas a las empresas cooperativas y que en los planes educativos en todos los niveles de enseñanza se introduzcan elementos del sistema de conocimientos del cooperativismo, siendo el cooperativismo el único modelo de gestión empresarial que ostenta la condición de Patrimonio de la Humanidad hasta la actualidad. (11) (12) (13) Incluso el recientemente fallecido papa Francisco se pronunció explícitamente por el fomento de economías basadas en el cooperativismo. (14)
Más allá de todo el entusiasmo que han manifestado pensadores, políticos, economistas y organizaciones, el cooperativismo debe ser entendido por su propia naturaleza. El modelo de gestión cooperativo se basa en Siete Principios y está documentado con esmerado detalle en el manual titulado Notas de orientación para los principios cooperativos, que se puede consultar gratuitamente en la página web de la Alianza Cooperativa Internacional. (15)
El primer principio Afiliación voluntaria y abierta implica respetar la voluntad de las personas para integrarse o separarse de la organización, sin que exista coacción alguna que las obligue a formar parte de una empresa cooperativa. Este principio prohíbe la discriminación por género, condición social, raza, convicción política, religiosa o de cualquier otra índole que lacere la condición humana. También contempla el establecimiento de facilidades de crédito a través de un banco cooperativo o modalidades de pago fraccionado para aquellas personas que deseen integrarse en la cooperativa, pero no posean lo suficiente para el aporte dinerario inicial.
El segundo principio es el Control democrático por los miembros, que se traduce en la igualdad de derechos en la toma de decisiones; es decir, cada miembro tiene derecho a un único voto social. Los estatutos, los documentos normativos y los planes estratégicos deben ser aprobados en sesión asamblearia mediante debate y voto, con la participación de todos los asociados. Los miembros del órgano de administración (directivos) y los integrantes del órgano de fiscalización y control (auditores) son electos por la asamblea de asociados, y los cargos se renuevan con periodicidad.
El tercer principio estipula la Participación económica de los miembros, para lo cual se establecen índices o indicaciones precisas sobre el reparto de las utilidades, para que los trabajadores de la empresa compartan los excedentes de forma equitativa. Este principio también prevé la protección del patrimonio colectivo, por lo que los fondos de reserva se consideran indivisibles y no se pueden repartir entre los miembros bajo ninguna circunstancia. En caso de disolución de la empresa cualquier capital residual sería donado a otra cooperativa o a una institución sin fines de lucro, lo cual desestimula los posibles intentos malintencionados de desintegrar la organización para obtener réditos personales.
El cuarto principio es la Autonomía e independencia mediante el ejercicio de los derechos de propiedad colectiva por los asociados sin injerencias del Estado o de cualquier otra empresa. Asimismo, se debe mantener una autonomía financiera con alto nivel de liquidez que garantice operar según los objetivos fijados por la asamblea.
El quinto principio es Educación, formación e información. Se deben organizar programas de capacitación y divulgación para que los asociados de la cooperativa y la ciudadanía en general aprendan a aplicar los Siete Principios. También los asociados deben adquirir los conocimientos necesarios sobre contabilidad, marketing y gestión de calidad que les garanticen una participación efectiva en la toma de decisiones. Otra estrategia para fortalecer la educación cooperativista consiste en la creación de cooperativas de estudiantes donde niños y jóvenes adquieran y apliquen desde edades tempranas los saberes del cooperativismo.
El sexto principio Cooperación entre cooperativas busca establecer mecanismos de integración con otras empresas autogestionadas para actuar de forma coordinada en la consecución de metas comunes, así como involucrar a las cooperativas en iniciativas que favorezcan el apoyo mutuo y la participación democrática de la ciudadanía, como el comercio justo y los movimientos sociales.
El séptimo principio Preocupación por la comunidad estipula crear reservas para financiar proyectos sociocomunitarios y de protección medioambiental. Las cooperativas realizan auditorías integrales que evalúan no solo aspectos financieros, sino -además- los de impacto social y desempeño ecológico.
Las experiencias históricas de planes gubernamentales para el fomento del cooperativismo a gran escala han estado signadas por resultados agridulces. Con frecuencia los gobiernos y las personas se precipitan a cambiar el estatus jurídico de las empresas estatales o privadas y las registran como cooperativas, pero no se le dedica la misma atención al aprendizaje y aplicación de los saberes cooperativos. Esto provoca que las falsas cooperativas operen como empresas capitalistas o como empresas públicas sin autonomía, lo cual desemboca en que una parte considerable de la población desconozca la auténtica identidad cooperativa o que rechace el legado de un cooperativismo deformado y falaz. También ocurre en ocasiones que las buenas cooperativas van perdiendo el fuego creativo de sus fundadores porque no se les transmite el conocimiento cooperativista de forma pertinente a las siguientes generaciones. Lenin advirtió en sus ensayos Sobre las cooperativas que la cuestión fundamental para transitar del capitalismo al socialismo consistía en educar a la sociedad en la cultura del cooperativismo. (16)
A pesar de los escollos y las incomprensiones, existen tres millones de cooperativas a todo lo largo y ancho del planeta. La gran mayoría de los estudios científicos que comparan el desempeño de cooperativas y empresas privadas muestra que las cooperativas ostentan mejores resultados en eficiencia, productividad, supervivencia y desempeño económico general. (17) El cooperativismo es un universo de potencialidades que merece ser explorado vívidamente por la sociedad contemporánea.
Acaso si Adam Smith hubiera tenido la oportunidad de conocer la buena vibra del cooperativismo, no solo habría escrito en su obra La riqueza de las naciones la premonitoria frase sobre la desigualdad que aparece en el acertijo del primer párrafo de este artículo y que nos ha servido para despertar un instante de reflexión, sino que además habría defendido deleitosamente la vía de la democracia económica como motor impulsor del bienestar social.
Resultaría imposible dar respuesta en pocas páginas a todas las interrogantes, dudas y curiosidades que los lectores tienen sobre el cooperativismo. Téngase en cuenta que el cooperativismo solo es la expresión de la democracia empresarial en un entramado más amplio de relaciones económicas que se conoce en el mundo académico bajo la denominación de Economía Social y Solidaria. Valdría la pena también divulgar saberes sobre otras empresas autogestionadas, mercado solidario, moneda social, bancos de tiempo, presupuesto con enfoque de género, presupuesto participativo, finanzas éticas, economía del cuidado y muchos otros temas que ya existen, que forman parte de la realidad material, y que si se extendieran más permitirían conformar un sistema económico cuyo eje motriz no sea el fetichismo del dinero sino la justicia y la felicidad de las personas. La puerta queda abierta para todo aquel que se interese en explorar las nuevas formas de la economía.
Autor: Iran Morejón Quintana, máster en Economía Social y Solidaria, conferencista y autor de artículos académicos y de divulgación sobre cooperativismo y procesos económicos basados en la autogestión.
Referencias
1. Fajnzylber P, Lederman D, Loayza N. Determinants of crime rates in Latin America and the world: an empirical assessment. Washington, D.C: World Bank; 1998. 44 p. (World Bank Latin American and Caribbean studies).
2. Grigoli F, Robles A. Inequality Overhang [Working Paper] [Internet]. IFM; 2017 [citado 14 de mayo de 2026]. Working Paper no.: 2017/076. Disponible en: https://elibrary.imf.org/openurl?genre=journal&issn=1018-5941&volume=2017&issue=076 doi:10.5089/9781475589634.001
3. Kumhof M, Rancière R, Winant P. Inequality, Leverage, and Crises. Am Econ Rev. 1 de marzo de 2015;105(3):1217-45. doi:10.1257/aer.20110683
4. Alichi A, Kantenga K, Sole J. Income Polarization in the United States [Working Paper] [Internet]. IFM; 2016 [citado 14 de mayo de 2026]. Working Paper No. 2016/121. Disponible en: https://elibrary.imf.org/openurl?genre=journal&issn=1018-5941&volume=2016&issue=121 doi:10.5089/9781475522501.001
5. Vaccarella S, Georges D, Bray F, Ginsburg O, Charvat H, Martikainen P, et al. Socioeconomic inequalities in cancer mortality between and within countries in Europe: a population-based study. Lancet Reg Health – Eur. febrero de 2023;25:100551. doi:10.1016/j.lanepe.2022.100551
6. Wilkinson RG, Pickett KE. Why the world cannot afford the rich. Nature. 14 de marzo de 2024;627(8003):268-70. doi:10.1038/d41586-024-00723-3
7. Rockström J, Gupta J, Qin D, Lade SJ, Abrams JF, Andersen LS, et al. Safe and just Earth system boundaries. Nature. 6 de julio de 2023;619(7968):102-11. doi:10.1038/s41586-023-06083-8
8. Schöngart S, Nicholls Z, Hoffmann R, Pelz S, Schleussner CF. High-income groups disproportionately contribute to climate extremes worldwide. Nat Clim Change. junio de 2025;15(6):627-33. doi:10.1038/s41558-025-02325-x
9. The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2009 [Internet]. The Nobel Prize; [citado 2 de julio de 2026]. Disponible en: https://www.nobelprize.org/prizes/economic-sciences/2009/ostrom/facts/
10. Marx C, Engels F. Obras Escogidas. II. Moscú: Progreso; 1973.
11. Resolución de la ONU A/56/114, Las cooperativas en el desarrollo social. 19 de diciembre de 2001. A/RES/56/114 [Internet]. Disponible en: https://docs.un.org/es/A/RES/56/114
12. Resolución de la ONU A/77/L.60, Promoción de la economía social y solidaria para el desarrollo sostenible. 18 de abril de 2023. A/RES/56/114 [Internet]. Disponible en: https://docs.un.org/es/A/77/L.60
13. Recomendación 193/2002 de la OIT, Sobre la promoción de las cooperativas. [Internet]. Disponible en: https://normlex.ilo.org/dyn/nrmlx_en/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO:12100:P12100_INSTRUMENT_ID:312531:NO
14. Papa Francisco. Discurso del Santo Padre Francisco a los representantes de la Confederación de Cooperativas Italianas [Internet]. Libreria Editrice Vaticana; 2015. Disponible en: https://m.vatican.va/content/francescomobile/es/speeches/2015/february/documents/papa-francesco_20150228_confcooperative.pdf
15. Alianza Cooperativa Internacional. Notas de orientación para los principios cooperativos [Internet]. 2015. Disponible en: https://ica.coop/sites/default/files/2021-11/Guidance%20Notes%20ES.pdf
16. Lenin VI. Sobre las cooperativas. En: Obras completas. Progreso; 1987. p. 385-93.
17. Morejón Quintana I. Estudios comparativos sobre el desempeño de las cooperativas: Revisión sistemática de literatura. Dialekt Rev Investig Filosófica Teoría Soc. 18 de mayo de 2026;8(1). doi:10.51528/dk.vol8.id214
*Ms. Economía Social y Solidaria.
La entrada Cooperativas para sanar la herida de la desigualdad se publicó primero en Revista Bohemia.

