Demócrata Phil Ehr rechaza defender a Angie Nixon por sus declaraciones sobre Cuba

El candidato demócrata a la Cámara de Representantes por el distrito 28 de Florida, Phil Ehr, anunció el martes que no respaldará a su correligionaria Angie Nixon ni defenderá las declaraciones que hizo sobre Cuba en una entrevista televisiva, convirtiéndose así en el primer aspirante demócrata importante a la Cámara en criticar públicamente a la candidata al Senado.
La polémica estalló tras una entrevista de Nixon con CBS News en la que, al ser preguntada directamente si Cuba es una dictadura, respondió: «Eso es lo que me han dicho. Nunca he estado en Cuba, así que tendré que creerles».
La respuesta desató una ola de críticas en la recta final de la campaña para las elecciones del 3 de noviembre, en las que Nixon se enfrenta a la republicana Ashley Moody por el escaño senatorial que dejó vacante Marco Rubio al asumir como secretario de Estado.
Ehr, comandante retirado de la Marina de EE.UU. con 26 años de servicio, publicó un extenso mensaje en X en el que fue categórico: «Cuba es una dictadura comunista. Cualquier persona que aspire a servir en el Senado de Estados Unidos debería poder decir esas palabras sin vacilar».
El exoficial naval vinculó su postura a su propia trayectoria: «Mi primera misión en la Marina de EE.UU. fue rescatar a familias cubanas que huían del régimen de Castro. Pasé los siguientes 26 años defendiendo la Constitución y las libertades por las que esas familias lo arriesgaron todo».
Ehr también apuntó a la afiliación de Nixon a los Socialistas Democráticos de América (DSA), organización que, según señaló, «ha enviado delegaciones a La Habana para reunirse con funcionarios del gobierno cubano y ha elogiado públicamente los logros del socialismo cubano», mientras el pueblo cubano vive bajo un régimen que encarcela a opositores y suprime la disidencia.
«No hay nada progresista en poner excusas a las dictaduras comunistas. Y no hay nada democrático en negarse a reconocer una», escribió Ehr, antes de cerrar con una declaración directa: «No voy a respaldar a Angie Nixon ni a defender sus palabras. Si el Partido Demócrata no está dispuesto a condenarlas, yo lo haré. El Partido Demócrata no es dueño de mi conciencia, y la lealtad política nunca estará por encima de mi deber con este país».
Nixon respondió horas después con un mensaje en español en el que intentó aclarar su posición: «Lo digo claramente: no celebro a Castro. Llamo a Cuba lo que es, un régimen autoritario, y lucharé por las familias cubanas que huyeron de él». Su campaña publicó además un gráfico comparativo en el que acusó a Moody de respaldar fondos federales para deportar a familias cubanas de regreso al régimen del que escaparon.
La candidata también cuestionó la cobertura inicial de CBS News, que eliminó su publicación original y difundió una versión corregida con una nota editorial en la que reconoció que «una versión anterior no reflejaba con precisión la respuesta de Nixon».
Ehr no es el único demócrata que se desmarcó de Nixon. Eliott Rodriguez, candidato al distrito 27 e hijo de inmigrantes cubanos, también se distanció públicamente al escribir que «que Cuba sea una dictadura no es una cuestión de opinión. Es un hecho».
La controversia llega en un momento crítico para Nixon, cuya afiliación al DSA generó inquietud entre estrategas demócratas desde que ganó la primaria en agosto con el 56% de los votos, dado el peso del electorado cubanoamericano en Miami-Dade.
Las encuestas de NBC Miami sitúan a Moody por delante de Nixon, aunque el margen varía según el sondeo, y el voto anticipado ya está en marcha en el condado con 28 centros habilitados hasta el 1 de noviembre.
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