Cuando la interpretación de La Bayamesa, de Céspedes, Castillo y Fornaris, irrumpió este martes por los músicos Pancho Amat y César López, en el salón Portocarrero, del Palacio la Revolución, se refrendaba el enorme significado que esta fecha tiene para Cuba, justo el 20 de Octubre, Día de la Cultura Nacional.

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¨Nos ha convocado nuestra nación y nuestra Patria, pero también la oportunidad de compartir con ustedes¨, afirmó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al resumir el intercambio que consideró como trascendental, al ratificar a la cultura como espada y escudo de la nación.
Hoy tiene que ser escudo porque hay un pensamiento hegemónico que nos quiere imponer una dominación colonial, y para eso, quieren quebrar nuestra identidad, por lo tanto, nuestra cultura tiene que ser el escudo que defienda nuestra identidad.
Por otra parte, manifestó, “la cultura tiene que ser espada, porque como arma desde la creación cultural, tenemos que defender la Patria, la Revolución y el Socialismo”.

Personalidades de varias generaciones y manifestaciones artísticas, acompañaron al Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en un encuentro que ratificó que la cultura es lo primero que tenemos que salvar.
Es un frente que estamos reabriendo en el Centenario del Comandante en Jefe, dijo Agustín Antonio Villafaña, ceramista, grabador, pintor y dibujante, un activista comunitario, al considerar que se ha hecho con la cultura una Revolución dentro de otra, porque, ¨es un concepto amplio, grande, porque salvar la cultura es salvar al artista¨.

Temas como la relación entre Patria y cultura, la enseñanza artística, la continuidad en la formación de generaciones, estuvieron presentes en la mayoría de las intervenciones.
Una de ellas, que abrió el intercambio, tuvo simbolismo en la palabra de Danny Hernández, el joven director de la escuela nacional de ballet y primer bailarín de la Compañía cubana.
La oportunidad de estudiar ballet y pertenecer a una de las compañías más prestigiosas del mundo, aun siendo un joven nacido en el campo, es algo que agradece siempre, expresó en su intervención. ¨Es de las cosas que me motivó a asumir la tarea, gracias a la Revolución¨, comentó al hablar de su labor al frente de la Escuela Nacional de Ballet.
Como hilo conductor del encuentro estuvo la defensa de nuestra identidad cultural, manifestada, entre otras, en la intervención de la directora del Centro de Estudios Martianos, Marlene Vásquez.
Con vehemencia y defensora del pensamiento martiano, sostuvo que, ¨en este momento Martí es más necesario que nunca porque no podemos impulsar el amor a la riqueza y lo material, sin cuidar lo espiritual, y la devoción por el cumplimiento del deber, como expresara el Héroe Nacional cubano.







¿Cómo hacer que en medio de las difíciles condiciones que vive el país, la Universidad de las Artes, el ISA, continúe siendo un referente nacional y en América Latina? Su rector, Luis Enrique Amador Quiñones, habló apasionado sobre cómo estimulan la presencia de cada vez más jóvenes para optar por su ingreso a este centro, la dualidad de los docentes que son referentes culturales, la presencia de casi doscientos doctorantes que desarrollan investigaciones para tributar al centro formador, y también sobre las aspiraciones para lograr la certificación del alto centro de estudios.

En el encuentro con nuestro Presidente se habló también de la resiliencia de la cultura cubana que sobrepasa las limitaciones materiales para anteponer el talento.
La historia de Igor Corcuera Cáceres, actual Director de la Orquesta Sinfónica Nacional, demuestra que el querer hacer, aun en difíciles condiciones, el público lo agradece. Porque han logrado adaptarse a las condiciones complejas del país, y nunca han dejado de presentarse en público, aun cuando han tenido que reducirse a un formato más pequeño en ocasiones, sin perder rigor ni calidad en sus presentaciones.

Entre las emociones vividas, expresadas en las palabras de los participantes, la bandera cubana emergió, como dijera el conocido Guille Vilar, en símbolo de resistencia, ¨la bandera es elemento de combate, dondequiera que haya un asta en Cuba, debe estar una bandera, y si es muy grande, mejor¨, enfatizó.
Dos figuras universales Fidel y Martí, estuvieron presentes en las más de una veintena de intervenciones, ¨motores¨ que impulsaron y dieron luz a la cultura nacional.
Alpidio Alonso Grau, titular del Ministerio de Cultura, ratificó el compromiso de nuestros creadores y artistas con la Revolución y su pueblo, ¨es imposible hablar de Cuba y de la sociedad a la que aspiramos, sin hablar de la educación y la cultura, y el apoyo que Fidel siempre le dio y mantiene la actual dirección de la Revolución¨.

El Presidente cubano reconoció la riqueza del encuentro, expresadas en las intervenciones de sus participantes. Estamos convencidos que Cuba no va a ver apagón cultural a pesar de las difíciles circunstancias del país, aunque haya bloqueo recrudecido, aunque haya cerco energético, ¨uno le da una confianza y energía a partir del compromiso que ustedes han expresado¨, acotó.
Con esa cultura del trabajo vamos a defender desde la cultura, la Patria, la Revolución y el Socialismo.
En el encuentro con representantes de diversas manifestaciones de la cultura participaron el miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central del Partido, Roberto Morales Ojeda; la Jefa del departamento Ideológico, Yuniaski Crespo Baquero y la viceprimera ministra, Inés María Chapman, junto a autoridades de varios organismos.



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