Observatorio Demográfico en Sancti Spíritus: Con el ojo en la tormenta (+fotos)
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Observatorio Demográfico en Sancti Spíritus: Con el ojo en la tormenta (+fotos)

Teóricamente definido como un instrumento territorial que procesa y visibiliza los indicadores de la dinámica demográfica y la relación entre población y desarrollo, el Observatorio Demográfico hoy resulta desconocido por la mayoría de los espirituanos, quienes quizás lo consideren una abstracción más, aunque su misión gire sobre el ojo de la tormenta.

Con la encomienda de analizar, sistematizar y producir información sobre los procesos relacionados con esta temática a partir de un concepto de integralidad, esta herramienta se nutre de la información que oficialmente emite la Oficina Nacional de Estadísticas y los sistemas de Salud, Trabajo, el Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbano aquí, así como otras entidades vinculadas a estos tópicos.

La máster en Desarrollo Comunitario Elizabeth Martín Rey, socióloga de formación y actual profesora de la carrera de Gestión Sociocultural para el Desarrollo en la universidad espirituana, se mantiene como la coordinadora del relativamente joven Observatorio Demográfico de la provincia.

«El Observatorio nace en el 2014 aproximadamente, por indicaciones gubernamentales, como un instrumento del Grupo de Atención a la Dinámica Demográfica que dirige el gobernador y en los municipios los intendentes, para analizar, sistematizar y socializar la información sociodemográfica y alertar de determinadas problemáticas. 

“Entre sus funciones está dar una caracterización sociodemográfica trimestralmente, asesorar y acompañar en cuanto a capacitación y comunicarse con los medios para que estos temas se socialicen porque muchas veces no todos tenemos la capacidad de entender los números y lo que significan.

Elizabeth Martín Rey se mantiene como la coordinadora del relativamente joven Observatorio Demográfico de la provincia.

“Los temas sociodemográficos son un interés del país, por eso nace la Política de Atención a la Dinámica Demográfica, que en el 2022 se actualizó y tiene cuatro objetivos fundamentales: estimular la fecundidad con el fin de acercarse en lo posible al reemplazo poblacional; atender las necesidades de la creciente población de 60 años, incluido el fomento de su participación en las tareas económicas, políticas y sociales.

“Además, pretende estimular el empleo de las personas aptas para trabajar; y atender las causas que provocan la migración interna y externa, en función de reducir estos flujos, mitigar el despoblamiento de municipios y zonas rurales, al igual que trazar políticas que faciliten la participación de los cubanos residentes en el exterior en los procesos de desarrollo.

Entre todas esas políticas, ¿cuáles son las prioridades del Observatorio hoy y dónde se encuentran los puntos más alarmantes?

Aquí sedecrece en población como en toda Cuba, se decrece grandemente. Hoy tenemos un decrecimiento natural por la relación de nacimientos y muertes, nacen menos de los que mueren. La mortalidad en Sancti Spíritus se disparó en el año 2021 con cifras supergrandes debido a la covid.

Después, las cifras disminuyeron, pero a partir del año 2024 volvieron a subir por la crisis de medicamentos, la atención médica tardía por la limitación de recursos e insumos que imposibilitan un diagnóstico temprano, debido a la inexistencia hasta de reactivos para hacer determinados análisis.

Esas son realidades que hoy impactan, incluso existe una tendencia también en los últimos años al incremento de la mortalidad temprana, que es cuando la persona muere años antes de lo que está establecida la esperanza de vida, la cual, por cierto, en Cuba también lleva un tiempo sin calcularse, sin actualizarse.

En materia de mortalidad también nos preocupa el suicidio, que es una de las 10 causas históricas de muerte en Sancti Spíritus y en determinado momento fue una de las cinco primeras. Se reportan más intentos suicidas en mujeres, pero el suicidio se concreta como un hecho más en los hombres. Las condiciones hoy en las que vive el país nos alertan, las situaciones pueden ser favorables para que el suicidio siga siendo una alarma.

Nos llama la atención en los últimos datos que manejamos en la Interfase 2024-2025 que en el territorio existe más mortalidad masculina. Eso revierte las estadísticas anteriores porque Sancti Spíritus tenía más hombres que mujeres y ahora tenemos más mujeres que hombres.

Estos son algunos elementos que van apareciendo cuando hacemos el análisis estadístico de los datos demográficos entre el 2019 y el 2024, sobre todo cuando surgió el cálculo de la población efectiva, a partir de una estadística que considera los temas migratorios de una forma diferente.

Por ejemplo, ahora cuando alguien está más de 180 días fuera de Cuba ya se descuenta. Antes no, la persona tenía dos años para vivir fuera del país, hacía una vida en otro lugar, ya no regresaba más y seguía sumando en las estadísticas. Entonces, eso nos falseaba mucho la información en cuanto a cantidad de personas, distribución por sexo y edad, etcétera. 

Este cálculo de población efectiva nos mostró bruscamente la disminución de la población —por ejemplo, hoy tenemos zonas rurales que han ido desapareciendo por la migración interna—; y el incremento de los niveles de envejecimiento: en el 2019 el 21 por ciento de los espirituanos eran mayores de 60 años y hoy esa cifra ya subió el 26.6 por ciento

Pero lo que más nos preocupa no son los mayores de 60 años, sino que el porciento de población que está entre 0 y 14 años, que viene entrando como población económicamente activa en el futuro casi inmediato, es el 14.9 aproximadamente; y el 18.8 por ciento ya está entre los 50 y los 60 años. Es decir, que tenemos previo a la edad de jubilación un porciento de población mucho mayor al que en 10 años va a entrar a la población económicamente activa.

Los temas sociodemográficos son un interés del país, por eso nace la Política de Atención a la Dinámica Demográfica, señala Elizabeth.

¿El Observatorio se detiene solo en las estadísticas o hace propuestas y sugerencias a los decisores para que actúen en función de ayudar a resolver estas problemáticas?

Nosotros tenemos establecidos puntos rojos, por ejemplo, en fecundidad, donde nos preocupa la disminución de la fecundidad y la fecundidad adolescente, que es un tema donde a nivel nacional siempre ha despuntado negativamente Sancti Spíritus, y a nivel provincial, el municipio de La Sierpe. 

Esta realidad sigue manifestándose y se ha trabajado directamente con los gobiernos locales, se han hecho acciones desde los diferentes actores como salud, educación; sin embargo, continúa como un indicador preocupante.

Esta situación también se manifiesta en zonas con migración interna alta proveniente de regiones con características socioculturales que igualmente pueden estar influenciadas en esta problemática. Esa alerta está, se han hecho acciones, pero no son suficientes todavía.

El país establece como indicador aceptable una fecundidad adolescente por debajo del 15 por ciento de embarazadas en este segmento y Sancti Spíritus tiene hoy el 15.8 por ciento, con 236 muchachas en estado de gestación. Los municipios con mayor incidencia en esta problemática son: Jatibonico, La Sierpe, Yaguajay, Cabaiguán, Sancti Spíritus y Taguasco.

Un caso de fecundidad adolescente es un problema social y se ha estudiado que constituye un problema de tradición cultural familiar: la abuela tuvo a la mamá muy joven, la mamá tuvo a la hija muy joven y la hija tiene nietos muy joven.   

Dentro de la fecundidad también nos preocupa la pareja infértil porque algunas personas que hoy tenemos en edad reproductiva quieren reproducirse, pero tenemos obstáculos porque en la provincia no existe tecnología para que la pareja infértil pueda lograr su objetivo.

Aunque existen consultas en todos los niveles de atención, la consulta regional está en Cienfuegos y los análisis hay que hacérselos allá. Nuestro llamamiento ha sido a mantener la prioridad para este tema y que la política se oriente a gestionar hospedaje y transporte para que esas parejas puedan tratarse porque si tenemos la potencialidad de que crezca la población con ellas hay que ayudarlas para que lo logren. 

Además, las consultas con más nivel tecnológico se encuentran en La Habana y cuando llegan allá ya ha pasado bastante tiempo. Tenemos que ayudar para que este proceso pueda ser más rápido, pero las actuales limitaciones de recursos también son un obstáculo.

Dentro de las temáticas demográficas más preocupantes en Sancti Spíritus hoy aparece la tercera edad, que necesita, más que una alerta roja un accionar integral.

Entre las prioridades está el envejecimiento poblacional, un proceso que viene con el incremento de personas que superan los 60 años, pero tiene que ver también con la baja fecundidad y con el nivel de migración. 

Dentro del envejecimiento nos preocupa y alertamos sobre los adultos mayores solos, que hoy están llenando esas listas de vulnerabilidad y otros todavía quedan fuera, están en este proceso, que son también personas en situaciones muy complejas.

Nos preocupa también, como Observatorio Demográfico, el tema de las potencialidades que hay que desarrollar en los adultos mayores porque usted llega a los 60 años y puede estar activo, vinculado, aportando hasta los 70, 75 años. Realmente, se decae biológicamente a partir de los 75 años, cuando las enfermedades se agudizan y se empiezan a presentar más señales de dependencia.

Es importante el desarrollo de las potencialidades. No se trata solamente de estudiar, trabajar y jubilarse. El estudio puede ser permanente, extendido en el tiempo, igual que otras acciones. No estamos hablando de extender la edad de jubilación, sino de aprovechar las potencialidades de la tercera edad.

Algunas investigaciones han alertado sobre cuestiones importantes porque, por ejemplo, el sector no estatal, hoy con mucha presencia en nuestra sociedad, no tiene en consideración para ofrecer empleo a los adultos mayores, aunque tengan toda la capacidad y todos los saberes del mundo.

Generalmente, las convocatorias al empleo del sector no estatal se destinan hoy a personas jóvenes, mujeres sin hijos e, incluso, a veces con la aclaración discriminatoria de que sean blancas.

Esa es una realidad, en esos casos muchas veces también se está sacando a esas jóvenes del estudio porque los negocios privados tienen horarios inflexibles que prácticamente impiden estudiar. Hoy, en nuestras universidades, algunos estudiantes tienen que dejar la carrera porque necesitan económicamente trabajar y estas opciones donde reciben buena remuneración no les permiten estudiar y trabajar. Entonces eso también constituye otra alarma.

¿Y qué más le ocupa y preocupa al Observatorio en materia de empleo?

Primero, por supuesto, que no haya desocupados. Sancti Spíritus en los últimos tiempos ha mejorado en el nivel de ocupación de su población, pero tiene menos mujeres vinculadas al empleo que hombres.  Entonces ahí tenemos un llamamiento a estudios de género. 

Además, existe otra realidad: generalmente quien cuida más es la mujer y, aunque está el Decreto No. 109 del Sistema Integral de Cuidado para la Vida, aún no existe un reconocimiento suficiente de los cuidadores, del costo del cuidado, que es físico, psicológico, económico y social. 

Entonces, este tema asunto es interés y tenemos relaciones con la Red Cubana de Estudios sobre Cuidados, con la que hemos estado participando en muchísimos talleres, eventos y en la propia construcción del Sistema Integral de Cuidado para la Vida. Es decir, que tenemos muchas cosas por hacer y nos quedan muchísimas otras prioridades que atender.

¿Usted considera que existe un reconocimiento y una sensibilización con todas estas realidades a nivel gubernamental para contribuir a buscar respuestas, a revertirlas y no quedarse solo con los números?

Yo creo que a nivel nacional sí existe un reconocimiento, los observatorios están muy organizados a nivel de país, pero no así a nivel municipal, donde aún estamos muy débiles porque en algunos territorios no existen los especialistas, no cuentan con los recursos humanos, pero los observatorios sí son necesarios.

Y para conseguir tan buenos propósitos, ¿con cuáles debilidades u obstáculos tropieza actualmente el Observatorio Demográfico espirituano?

La debilidad número uno es que no tenemos investigadores propios, nos abastecemos mucho, por ejemplo, de los estudios de la Universidad de Ciencias Médicas, pero sus proyectos se enfocan sobre todo en temas de la salud, desde un punto de vista más médico. 

Lo otro es que no logramos una integración multidisciplinar en nuestras temáticas de investigación, las pocas que hacemos las hacemos de forma aislada. Pero tenemos un reconocimiento gubernamental porque se nos ha incluido en muchos escenarios, por ejemplo, nos han invitado a ser miembros permanentes de los encuentros que tienen que ver con las políticas sociales porque lo demográfico es una mediación en todas las demás políticas que tienen que ver con el entorno social: nosotros damos el primer paso que es caracterizar y a partir de ahí viene lo demás.

Entonces, ¿el Observatorio cuenta con un banco de problemas que no tiene cómo investigar y, por ende, tampoco cómo proponer soluciones a los problemas?

Exactamente, puede concretarse así, tenemos un banco de problemas porque existe déficit de investigaciones. ¿Qué hemos hecho?, presentar el Observatorio y lo que puede hacer en todos los escenarios posibles; además, hemos levantado los proyectos existentes en la provincia y cómo estos pueden tributar al Observatorio para ir identificando investigadores y resultados que podamos aprovechar.

Lo ideal para poder tener investigaciones y resultados es contar con un grupo de investigación propia. Para esto se nos dice que tenemos que presentar proyectos a nivel territorial, sectorial y nacional, pero con los presupuestos disminuidos, con pocos investigadores resulta difícil y estas son contradicciones que hoy nos limitan también para avanzar.

Como país hemos demorado en reconocer que tenemos una crisis demográfica porque estamos decayendo en cantidad de personas, en población que se reproduce, en población en edad laboral; entonces estamos realmente en una situación muy compleja.

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