Los niños se sorprendían, disfrutaban mucho e incluso las personas mayores quedaban satisfechos viendo a José Nemías Cardoso Camejo con su traje impecable negro, a teatro lleno, haciendo magia. Ese traje negro de mago, él lo ha cambiado por un traje azul de marinero. ¿Cómo fue ese cambio? Bueno a ver, ese cambio fue necesario porque me gustan los dos oficios la magia y lo que es el marinero.

Desde niño siempre me han gustado. Cuando niño hacía mucho barquito de poli espuma y cuando llovía los soltaba en la carreteras y siempre me ha gustado ese oficio de marinero. ¿Cómo llegaste a ese mundo? Estando trabajando en la Casa de la Cultura como mago, me enteré del curso que estaba impartiendo la empresa, asistí y elegí el curso de marinero de cubierta que fue lo que pasé y ya una vez pasado el curso me llamaron y desde ese entonces estoy en esta labor.
Fue un cambio radical de tierra a mar, ¿nunca te has arrepentido de eso? No porque, a ver, realmente cuando tengo tiempo libre en el barco hago mis trabajos particulares de la magia.

Habían como 60 en el curso, muchos entraron conmigo y otros se fueron. ¿Por qué seguiste? Porque desde niño me gusta y quiero seguir creciendo aquí en lo que es ser marinero, o sea seguir estudiando, ser oficial a ver si en un futuro puedo llegar a ser capitán.
Ahora un marinero tiene una altísima responsabilidad y en el caso tuyo que eres timonel, tú decides la estabilidad del barco, tú decides cosas importantes, ¿cómo te sientes con esa responsabilidad tan fuerte? Realmente para mí es un orgullo, un orgullo saber de que llevo esa responsabilidad en mis manos, un barco que cuesta tanto y toda esa responsabilidad y hay veces te sientes tenso pero con tremendo orgullo.
¿Y hay momentos en que extrañas esa magia de la magia? Sí claro, hay momentos que lo extraño, las actividades y eventos grandes que iba, que estando aquí no he podido ir más.

¿Pero es más fuerte el amor por el mar? Sí creo que sí, los dos me gustan pero bueno, creo que más fuerte es este amor de marinero.
Cuando tú embarcas y todos los que van en una embarcación como el Perseverancia, sabes cuándo embarcaste pero no sabes cuándo regresas. ¿Aún así te sientes a gusto como marinero? Sí claro, el mundo de marinero es así, sabe cuándo sales pero no sabe cuándo regresas y en este caso, o sea lo he experimentado mucho en este tiempo, estamos viendo el déficit de combustible, de piezas que le faltan al barco, hay veces que tú sales para Batabanó y no sabes si vas a virar o no porque falta combustible, porque si no lo dan o se rompió una pieza, un motor y es así.
Ahora tú eres un muchacho muy joven y esto es un trabajo de sacrificio, de horas navegando, llegas a un puerto y zarpan para el otro, eso te roba tiempo de tu vida como joven, ¿aún así sigues amando este trabajo? Sí claro, pero cuando uno habla de marinero, el marinero es así, está más tiempo en el barco que en tierra y aún así lo amo igual. ¿Hay magia en el mar? Sí, si hay magia en el mar, claro como que no.


