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La administradora del organopónico Centro, de la ciudad de Camagüey, Magalys Pedrero Basulto, fue seleccionada entre las primeras 100 Heroínas Agricultoras de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en los sistemas agroalimentarios y el desarrollo rural, un reconocimiento que distingue a productoras de todo el mundo y que en esta edición atrajo a más de 600 candidatas procedentes de alrededor de 131 países.
Una obra concreta: el organopónico Centro
Detrás del reconocimiento hay una obra concreta: el organopónico Centro, enclave productivo que Magalys dirige desde hace varias décadas y que se encuentra entre los mejores del territorio camagüeyano por la calidad de sus cultivos y por mantener vitalidad en las producciones a lo largo de todo el año, con aportes sostenidos al consumo social y a la comunidad.
Esa continuidad no es un dato menor en un contexto donde la agricultura urbana y suburbana enfrenta limitaciones de insumos, energía y recursos. El mérito de sostener la producción durante los doce meses del calendario es, precisamente, lo que distingue a los organopónicos que logran consolidarse como fuentes estables de alimentos frescos para la población.
El modelo cubano de agricultura urbana, en alto
La selección de Pedrero Basulto pone en alto, además, los resultados de un modelo, el de la agricultura urbana cubana, que ha sido reconocido internacionalmente por su capacidad de acercar la producción de alimentos a los grandes centros de consumo, reducir la huella del transporte y generar circuitos cortos de comercialización.
2026: Año Internacional de la Agricultora
El reconocimiento de la FAO adquiere un significado especial en 2026, declarado Año Internacional de la Agricultora. La iniciativa busca visibilizar las contribuciones de las mujeres a la alimentación, la agricultura, las comunidades rurales y el planeta, y subraya que la equidad de género en el sector agrario es condición indispensable para forjar un futuro alimentario sostenible.
En ese marco, la historia de Magalys Pedrero encarna los valores que el galardón pretende celebrar: dedicación, resistencia y una vocación productiva que no se detiene ante las adversidades. Su figura dialoga con la de miles de mujeres cubanas que, en organopónicos, fincas, cooperativas y parcelas, sostienen la producción de alimentos en Cuba.
Un referente estratégico para la soberanía alimentaria
Para Cuba, que trabaja en el fortalecimiento de su soberanía alimentaria y en la diversificación de sus sistemas productivos, contar con referentes como el de Magalys Pedrero resulta estratégico: demuestra que la agricultura, incluso en condiciones adversas, puede ser un espacio de innovación, permanencia y reconocimiento internacional.
(Con información de Radio Cadena Agramonte)
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