«La emisión por parte de un juez de Miami de una orden de detención contra el líder histórico de Cuba, el general del Ejército Raúl Castro, suscita un rechazo categórico y una condena rotunda», reza el comunicado de la Cancillería rusa, publicado en su página web oficial.Además, Rusia confía en que el pueblo cubano y las autoridades del país responderán adecuadamente a este nuevo ataque de «extranjeros malintencionados».De acuerdo con el ente, una mayor escalada de tensiones en torno a la isla podría desestabilizar toda América Latina.El 19 de octubre, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, presentó la orden de arresto sin fianza emitida por el Estado contra Raúl Castro, acusado por una supuesta conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses en 1996. El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, condenó esta iniciativa de Washington y la calificó de «la nueva maniobra estéril de los políticos anticubanos del sur de Florida».El 20 de mayo, el entonces fiscal general interino de EEUU, Todd Blanche, anunció una acusación penal contra el exmandatario cubano Raúl Castro por una supuesta conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, en relación con el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización civil Hermanos al Rescate.En febrero de 1996, cazas cubanos derribaron dos aeronaves pertenecientes a Hermanos al Rescate, una organización fundada por exiliados cubanos en Miami. Las FFAA cubanas estaban entonces dirigidas por Raúl Castro. Cuatro tripulantes murieron en el incidente. El Gobierno cubano alegó la violación de su espacio aéreo como motivo de esta decisión.El 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó un decreto que permite imponer aranceles a las importaciones procedentes de países que suministran petróleo a Cuba, y además declaró el estado de «emergencia nacional» debido a la supuesta «amenaza» que Cuba supone para la seguridad nacional de Estados Unidos. Desde entonces, el país ha estado atravesando una crisis de combustible, que Rusia ayudó a aliviar con el envío de 100.000 toneladas de petróleo como ayuda humanitaria.

