En dos presentaciones del equipo Cuba de béisbol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, República Dominicana 2026, se han roto los pronósticos de más de un aficionado al elenco caribeño.
Con el escepticismo lógico que generan tantos fracasos en la arena internacional, cuando se anunció la nómina definitiva que representaría al mayor archipiélago caribeño en el béisbol de la lid regional, los criterios no fueron los más alentadores.
¡Prepárate para el papelazo! Los mismos peloteros de siempre, no vale la pena ni siquiera ver el evento; Germán no le llega a los talentos, verás que será lo mismo que en el Clásico Mundial, fueron algunos de los comentarios que aparecieron en las redes sociales.
Llegó el tan esperado momento y se dio la voz de play ball en el estadio Juan Marichal de Quisqueya; los discípulos del otrora torpedero de La Habana dominaron el pulso frente a Curazao, cuatro anotaciones por una.
En un desafío que estuvo marcado por la irrupción de la lluvia que no permitió completar las siete entradas estipuladas por la competencia, los nuestros salieron airosos tras aprovechar las oportunidades que tuvieron en los cinco capítulos que dieron por válido el compromiso.

Una de las claves del encuentro estuvo en poder aprovechar los momentos ofensivos y sacar ventaja desde temprano para poder acomodar el pitcheo y llevar a cabo la estrategia prevista precompetencia.
Aunque no se puede decir que la ofensiva estuvo desbordada, sí se bateó con oportunidad y los hombres de peso en la alineación, como el tercer madero Yoel Yanqui y el hombre proa Yoelkis Guibert, respondieron a la confianza depositada en ellos.
La defensa se mantuvo hermética a lo largo del desafío, sacando el out a la hora buena, como se dice en el argot beisbolero.
Otro acápice a destacar fue el manejo del pitcheo; más allá de la cantidad de entradas que trabajó cada serpentinero, el cuerpo de dirección del seleccionado nacional se apegó a su planificación de llevar el cuerpo de pitcheo por cantidad de lanzamientos.

Esta estrategia permite conocer, de manera efectiva, hasta qué punto se puede dejar o no un lanzador y hasta qué momento es realmente efectiva su utilización.La segunda presentación de los antillanos supuso un reto mayor, por enfrentar a un rival de mayor entidad y jerarquía como Puerto Rico.
Nuevamente los cubanos supieron hacer el trabajo y llevarse el gato al agua, con pizarra definitiva de cuatro carreras por cero, para asegurarse un puesto en la super ronda del evento.
El bateo con oportunidad volvió a ser la clave de la victoria, con la excepción del cuadrangular de Yasiel Gonzáles, el resto de las anotaciones fueron impulsadas luego de dos out.La labor del cuerpo de pitcheo desde el abridor Raymond Figueredo, los relevos de Frank Herrera y Yankiel Mauri, hasta el cierre de Armando Dueñas, resultaron en extremo precisos, logrando sortear las entradas sin recibir daño.
Aún resta buen tramo por recorrer, pero este equipo Cuba tiene una cara diferente, quizás por la búsqueda del objetivo de reconciliarse con el triunfo en lídes foráneas o por darle la oportunidad a nuevos miembros ávidos por demostrar.



