El presidente estadounidense Donald Trump compartió en una publicación en Truth Social, un mapa de América del Norte, Centroamérica y el Caribe en el que una enorme bandera de Estados Unidos cubre, entre otros territorios, Canadá, México, Groenlandia y Cuba. La imagen aparece identificada con la leyenda «UNITED STATES OF AMERICA» y no está acompañada de ningún mensaje sobre la intención de la publicación.
La inclusión de Cuba resulta especialmente significativa por el clima de alta tensión de las relaciones entre Washington y La Habana durante el segundo mandato de Trump. El mapa ficticio a las declaraciones que el presidente estadounidense ha realizado durante los últimos meses sobre la isla.
Trump ha llegado a hablar públicamente de la posibilidad de «tomar» Cuba. En marzo declaró que tendría el «honor» de hacerlo «de alguna forma», en un momento en que su Administración intensificaba la presión económica sobre el Gobierno cubano, marcada por un cerco de combustibles a la isla.
En mayo, la amenaza adquirió un tono todavía más preocupante. Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, volvieron a mencionar la posibilidad de una intervención militar, mientras Washington endurecía su política hacia La Habana. Rubio señaló entonces que Trump prefería alcanzar un acuerdo negociado, aunque consideraba poco probable que la diplomacia tuviera éxito, señaló The Guardian.
La presión no se ha limitado a las declaraciones. En enero, Trump había establecido un mecanismo para imponer aranceles a los países que suministraran petróleo a Cuba, y el 1 de mayo firmó nuevas sanciones contra funcionarios y entidades vinculadas al Gobierno cubano. La Casa Blanca justificó las medidas por razones de seguridad nacional y política exterior.
En este contexto, el nuevo mapa puede interpretarse como parte de una estrategia comunicativa más amplia de Trump: presentar visualmente a Estados Unidos como una potencia con una esfera de influencia territorial mucho mayor que la actual.
La misma lógica apareció durante este fin de semana con sus publicaciones sobre Nuevo México, cuyo nombre sugirió cambiar por «Nueva América», y con otras representaciones geográficas que han provocado controversia.


