
Foto: Granma
El 4 de febrero de 1986, en la presentación del informe central al III Congreso del Partido Comunista de Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expresó en el espacio dedicado al trabajo político ideológico:
«En un futuro relativamente próximo, contaremos con la posibilidad de trasmitir la señal de la televisión cubana vía satélite, de modo que se pueda captar, si se desea, en todo el continente latinoamericano y en la mayor parte de los países de África».
Los presentes aplaudieron ante tal anuncio, que significaba un salto en las transmisiones televisivas de nuestro país desde el punto de vista técnico y periodístico. Lo dicho se hizo realidad ese mismo año, cuando el acto central por el 26 de julio que tuvo lugar en Sancti Spíritus fue transmitido para el mundo.
Nació entonces, por idea de Fidel, la señal de lo que conocemos hoy como el canal Cubavisión Internacional. Se abrió una nueva trinchera de combate de las ideas cuando no existían las posibilidades tecnológicas de hoy, pero la visión de nuestro líder histórico estaba más allá de lo que podíamos imaginar, y él sabía lo necesario que sería para Cuba en aquellos momentos y para el futuro, una señal de televisión como contraparte a la hegemonía mediática del imperialismo. El tiempo, una vez más, le dio la razón: este canal ha llevado al mundo la verdad de trascendentales acontecimientos de nuestra Patria.
En 1986 Cuba vivía una década compleja, de amenazas constantes de agresión militar por parte del gobierno estadounidense de Ronald Reagan, pero la respuesta había sido la consolidación de la defensa en la Guerra de Todo el Pueblo. Nuestro gobierno y Partido avanzaban en la economía y se revisaban nuestros logros y errores, para ir a una escala superior en la construcción de nuestro socialismo; y los cubanos seguían escribiendo páginas heroicas de internacionalismo en África.
Aquella señal, entonces, se sumaba a las batallas de la Revolución y permitiría que aquellos que estaban lejos de su familia cumpliendo con el deber, pudieran tener noticias de Cuba.
La práctica periodística de Fidel desde su juventud marcó definitivamente su visión política de la prensa y su necesidad para la lucha revolucionaria: él la empleó contra la corrupción de los Auténticos y luego contra la tiranía batistiana; en la radio, prensa escrita; desde la Sierra cuando su pluma o su voz dejaban en ridículo las mentiras de los libelos de la dictadura; luego de 1959 en comparecencias televisivas y el contacto constante con el pueblo; su defensa de la verdad, la ética, el estudio, y los valores. Ese es el Fidel de esta batalla comunicacional, que tenía en los medios su artillería pesada.
Han pasado cuarenta años desde aquella señal original, y quienes hemos tenido el honor, el orgullo y la responsabilidad de pasar por CVI, conocemos los esfuerzos diarios por ampliar, posicionar y mantener nuestra señal en un mundo donde la verdad está en riesgo constantemente y hay que defenderla bien. La creatividad de técnicos fundadores y actuales; de periodistas, comunicadores, directivos, de quienes sostienen en el anonimato un canal, hacen posible estar al aire con dignidad y muy comprometidos. Siempre estará el empeño de ser el principal espacio de noticias, actos y programas que pueda encontrar un habitante de cualquier otro país que quiera conocer de Cuba.
Aquella modesta señal creció y ha vivido etapas diversas: ya hoy puede recorrer América Latina, África, Europa y Asia, y defiende la necesidad de un protagonismo creciente en el periodismo de las causas justas y revolucionarias, ahora desde múltiples plataformas y con el estilo actual de los relatos, que no renuncia tampoco a los clásicos. El 26 de julio de 1986, entonces, gracias a esa transmisión fundacional, en otras partes del mundo se vio y se escuchó a Fidel decir algo que hoy tiene absoluta vigencia:
«Con la fe de los días más difíciles, y con la fe y la seguridad que nos ha dado la victoria, digo hoy, le decimos al imperio y les decimos a los adversarios que nuestro pueblo será capaz de vencer cualquier obstáculo, cualquier dificultad; que nuestro pueblo será capaz de marchar adelante incontenible, será capaz de vencer sus propias debilidades, será capaz de vencer sus propios defectos, será capaz de vencer sus propios errores. Y un pueblo que es capaz de vencer sus propios defectos, sus propios errores; un pueblo que no teme a nada, un pueblo que no se doblega ante nada ni ante nadie, es y será siempre un pueblo invencible. ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!»
Desde entonces, Cubavisión Internacional tiene su propósito soñado por el Comandante en Jefe, escrito y labrado desde el corazón y el sudor de fundadores y continuadores: combatir en el complejo y desigual campo de batalla comunicacional del mundo, defendiendo la Revolución Cubana.
Es por eso que, con orgullo y compromiso, en este centenario de Fidel la señal internacional de la televisión de Cuba cumple sus primeros cuarenta años de combate.

