Un eventual rompimiento de las relaciones diplomáticas de Colombia con Cuba desconocería la deuda histórica que tienen los neogranadinos con el pueblo y el gobierno de la isla, afirmó este lunes la activista solidaria, Sara Palmezano.
La coordinadora de Juventudes del Comité de Amigos de Cuba en la ciudad de Cali comentó que cuando un país asediado por más de 60 años por “un infame bloqueo comercial, económico, financiero, petrolero y energético”, decide formar gratuitamente y graduar a más de mil colombianos en la Escuela Latinoamericana de Medicina, merece respeto, solidaridad y apoyo.
Señaló igualmente que en los momentos en los cuales Colombia tenía el más alto índice del analfabetismo, docentes especializados cubanos enseñaron con el programa Yo sí Puedo, y llegaron a municipios y veredas donde el Estado no llegaba, o cuya presencia era limitada.
Palmezano sostuvo que también que fue gracias a los oficios de Cuba, en calidad de país garante, que se alcanzó el Acuerdo de Paz de 2016 entre el Gobierno y las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo.
Consideró que mientras el presidente electo, Abelardo de la Espriella, anuncia un rompimiento con Cuba, es preciso recordar que la isla “ha luchado por la educación, por la salud, por el intercambio cultural, artístico y científico con nuestro país”.
En esa misma línea, el excónsul de Colombia en La Habana Roberto Hermida consideró que el anuncio del mandatario entrante carece de sustento válido y cierto a la luz del Derecho Internacional Público que justifique “tan arbitraria determinación”.
“De Cuba solo hemos recibido la máxima y estrecha hermandad cuando hemos solicitado su acompañamiento y ayuda especialmente para lograr la tan esquiva pero anhelada Paz en nuestra nación”, refirió.
Expresó que se le debe agradecimiento al pueblo y al gobierno de Cuba “por ser tan noble la hermandad que profesan por Colombia y por sus gentes, no obstante el estrangulamiento a qué ha sido sometido durante 64 largos y corridos años de infame bloqueo económico, social y de toda índole por parte de todos los gobiernos” de Estados Unidos.
“Han tendido los cubanos su mano amiga y hoy atienden en calidad de becados a mil estudiantes colombianos de muy bajos recursos dinerarios, desplazados, víctimas del conflicto, hijos de militares y guerrilleros que abrazaron con su compromiso los Acuerdos de Paz en el año 2016 y quienes hoy cursan estudios de medicina (…)», expuso.

